Leandro Soto, Kiko Constructor, 1984.
Cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

Nacido en Cienfuegos, la creación de Leandro Soto (Cienfuegos, 1956)  lo ha llevado, como artista interdisciplinario y educador, a muchos rincones del mundo. Figura clave en los inicios del arte contemporáneo, Soto estuvo entre los fundadores de la exposición seminal Volumen Uno, 1981. Crónicas visuales, su exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, muestra la carrera de Leandro y su esencial interés en las culturas indígenas del mundo.

Desde su casa en Barbados, Leandro conversó vía correo electrónico con Cuban Art News sobre su arte y experiencias vitales.

Comencemos con una rápida descripción de tu formación artística.

Comencé mis estudios de arte en la ciudad de Cienfuegos, una ciudad que siempre le ha dado mucha importancia a las artes plásticas, incluyendo el teatro, la música y la literatura. Entré como becado en la Escuela de Iniciación Artística a los 11 años de edad después de haber pasado unos rigurosos exámenes rigurosos de capacidad para las artes, allí estudié artes plásticas hasta los 15 años de donde me gradué con buenas notas. Los profesores eran artistas locales y de otras ciudades. A los 16 años fui  aceptado -después de los exámenes de las pruebas de vocación y capacidad- en la Escuela Nacional de Arte, ENA -Cubanacán-, en La Habana.

En la ENA, estudié pintura y grabado con buenos artistas cubanos tales como Antonia Eiriz y Antonio Vidal entre otros. Por ser una escuela con otras disciplinas tales como Ballet, Teatro, Danza Moderna y Música, entré en relación directa con otras expresiones artísticas y asistía a sus clases y eventos cuando me quedaba un tiempo libre.

Leandro Soto, Todos los juguetes para Elegguá and Elegguá más allá de la contradicción, 2012.
Cortesía de Leandro Soto.

Entre otros tuve de colegas en las clases de pintura tuve a Gustavo Pérez Monzón y a Juan Francisco Elso Padilla, quienes nos graduamos en año 1976.  Luego fui enviado a trabajar a Cienfuegos en el Teatro Tomás Terry como escenógrafo.

Hice de curador voluntario en la Galería de Arte, así como el estar encargado de atender lo visual en la ciudad para las festividades anuales. Todavía está en la pared en la esquina del Prado y la calle San Fernando, un mural que pinté con el tema de la ciudad para unos carnavales cuando tenía 20 años, ahora se ha vuelto símbolo de la ciudad.

Gracias a este fuerte envolvimiento con la cultura local pude presentar la exposición “Pintura Fresca” en la Galería de Arte, que fue el antecedente de la famosa exposición Volumen Uno.

Mi envolvimiento pedagógico con el Instituto Superior de Arte fue más con la escuela de artes escénicas, aunque hice de tutor de varias tesis en la de artes plásticas. Trabajé como instructor en ella desde el año 1982 al 1986. Mi área era la del diseño de vestuario y de escenografía para las producciones teatrales del instituto. En esos tiempos estaba surgiendo la escuela de Teatro Nuevo en América Latina y me ví envuelto en muy creativos proyectos interdisciplinarios donde la imagen teatral, es decir la metáfora visual era tan o más importante que el texto verbal.

Cuéntanos acerca de Volumen Uno, la innovadora exposición de 1981. Es ampliamente considerada como el punto de partida para el arte cubano contemporáneo.

La exposición Volumen Uno la curamos entre los mismos artistas participantes, muy conscientes de que queríamos abrir nuevos rumbos en el arte nacional, respetando lo que cada cual estaba explorando a nivel individual en ese momento. En mi caso presenté performances e instalaciones y la documentación de las mismas: obras hechas todas en Cienfuegos como “Ancestros”, “El hombre y los estrobos” y “Mutable en Avenida Cero”(1979).

Leandro Soto, Documentación de un performance de 1980 en Cienfuegos.
Cortesía de Leandro Soto.

Al principio la exposición a pesar de ser muy visitada por el público, motivó controversias. Algunos conflictos estéticos y generacionales se hicieron evidentes lo cual me agarró sorprendido pues en Cienfuegos Pintura Fresca no motivó conflicto alguno, increíblemente la capital del país estaba más cerrada a la renovación, que una ciudad de provincia en 1981!

Cuales son los temas que se volvieron importantes en tu carrera creativa?

La literatura, la poesía y la mitología siempre han sido un motivo de inspiración para mi trabajo. Por ejemplo mi primera exposición se llamó La historia de hombre contada por sus cosas que tenía de nombre un texto de José Martí.

La mitología indígena local de Cienfuegos con sus leyendas la usé mucho como motivo de las piezas, así como todo lo que me conectara con el pasado, un pasado que había sido negado por los nuevos acontecimientos. En la segunda muestra personal Trastos hice uso de muebles, objetos y artefactos desechados por viejos e inservibles, o por representar valores de otra época. El libro Paradiso de Lezama Lima era el fundamento de este trabajo, especialmente una pieza llamada La Imago que era hecha con un viejo espejo donde ya no se relejaba quien se viera en él: la imagen tendría que ser encontrada adentro de sí mismo, no desde afuera.

La historia misma de mi familia me sirvió de material artístico, Retablo Familiar, fue una exposición donde esa historia particular se convertía en la historia de una familia cubana que estaba sumergida en los cambios económicos y políticos, pero esta vez contado desde la voz de un niño que se ve atrapado en ella sin poder evadirla.

Leandro Soto, La familia revolucionaria.
Cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

En cierto punto, te involucraste con la etnografía.

Durante mis primeros años de estancia en las comunidades indígenas del sur de México, mi vocación de antropólogo y etnógrafo llegó al máximo. La mitología estaba viva, era más que recuperar un cuento del pasado, era una visión del mundo que ponía en crisis toda mi formación marxista eurocéntrica aprendida en Cuba.

En agradecimiento de ser integrado como miembro de sus comunidades creé en 1988 una escuela de arte interdisciplinaria en un pueblo Maya Chontal en Tabasco, la cual formó a muy buenos artistas que representan hoy día a México a nivel internacional. El concepto era el de convertir en imágenes visuales todas las narrativas ancestrales que se pasaban oralmente de los mayores a los niños llenas de conocimiento formativo.

Leandro Soto, Plantas del desierto, 2005.
Cortesía de Leandro Soto.

Regresando a Cuba después de esa experiencia a me fui al Conjunto Folklórico Nacional a estudiar las danzas africanas y a montar una coreografía dicada a un músico negro cubano, -violinista clásico del siglo XIX llamado Brindis de Salas-, en donde el conflicto de escoger entre lo europeo o lo caribeño era el tema principal de la pieza.

Cuéntanos sobre Crónicas visuales, tu exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana.

Crónicas Visuales fue curada por la Dra. Grisel Pujala y por Corina Matamoros, ambas cubanas muy profesionales en su hacer. En la muestra se exhiben obras hechas en diferentes ciudades y países del mundo en los que he vivido, por mencionar algunos: Villahermosa en Tabasco, Mérida en Yucatán, México; Phoenix en Arizona, Búfalo en Nueva York, South Hadley en Massachusetts, Estados Unidos; Cuzco y Macchuppichu en Perú; Los Andes ecuatorianos; Barbados, Trinidad Tobago en el Caribe insular; Ciudad Panamá, en Panamá; Nueva Delhi, Bangalore, Mumbay y Dharamsala en la India.

Leandro Soto, Efó y Efi, 2005, de la serie Kachireme.
Cortesía de Leandro Soto.

Hay pintura, dibujo, video, instalación, libro-objeto, arte-objeto y performance. Las piezas seleccionadas van desde el año 1988 hasta el 2018, es como un gigantesco diario abierto e ilustrado mis investigaciones etnográficas y antropológicas integradas al mundo del arte mediante la vivencia personal. En las blancas paredes de la sala textos escritos y notas de viajes para hacer más clara esta idea.

Los cubanos somos complejos. Crecí en una ciudad puerto de mar donde se escuchaban lenguas de todas partes, su arquitectura es una combinación de estilos, técnicas y materiales. Nuestra mezcla genética es intensa y mi cuerpo físico es un ejemplo de esto. La investigación profunda que está detrás de tanta variedad es la de que es lo que define “la cubanidad”, si es algo formal, temático o simplemente una manera de vivir integrándolo todo.

Leandro Soto en su estudio en Barbados.
Foto: Mario Porchetta, cortesía de Leandro Soto.

¿Se deja de ser cubano por vivir lejos de Cuba o se define más quien uno es, al estar distante de ella? En esta exposición pueden verse obras con temas y visiones del mundo maya, inca, tohono o’odham y hopi, como también abakuá, yoruba, egipcio e indostano, que responden a estas investigaciones. No son resultados de viajes transitorios, sino de vivencias hechas con el propósito de ver la realidad cotidiana desde distintas perspectivas.

¿Cuál es su impresión del arte cubano en este momento? En tu opinión, ¿cuáles son los desafíos que enfrentan los artistas cubanos, en la isla y en el extranjero?

El arte cubano pasado o actual, siempre me sorprende por su calidad técnica y conceptual. Esto puede verse en los pabellones de los artistas cubanos en la Bienal de la Habana, o en las galerías donde los jóvenes artistas continúan manteniendo alto estándar. Esto sucede hoy tanto en la Habana como también en las provincias, es decir los hallazgos de nuestra generación se mantienen vivos.

Leandro Soto, De la tierra y de las aguas, 2017.
Cortesía de Leandro Soto.

El desafío del artista cubano puede ser el del monólogo reiterativo. El discurso debe ser múltiple en sus contenidos como en la forma. Mi método ha sido el de viajar y moverme a contextos culturales aparentemente ajenos, distantes y experimentar allí que hacer y cómo hacer arte, usando los materiales del lugar, las técnicas y los contenidos locales, sin perder el estar en contacto con la isla.

Lo cubano es algo abierto, siempre en formulación, que llevamos con nosotros a todas partes.

Leandro Soto: Crónicas visuales corre hasta el 14 mayo en el Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

Leandro Soto
Foto: Mario Porchetta, cortesía de marioporchetta.com.