Con una señal clara de la fuerza creciente del mercado de arte latinoamericano y cubano, la subastas de Christie’s, en la tarde del martes, lograron ventas extraordinarias para Tomás Sánchez, seguida la noche siguiente en Sotheby’s por un record: $ 4,5 millones-plus para una obra de 1944 del cubano Wifredo Lam.

Tomás Sánchez, La luz diagonal y el contemplador, 1995.
Cortesía Christie’s

El lienzo de Lam, Ídolo (Oyá, divinidad del aire y la muerte) superó su estimado pre-ventas de 2-3 millones para duplicar esta cifra. Realizada en óleo y creyón, fue descrita por el curador e historiador Lowery Stokes Sims como “más espontánea y procesual”, hecha en una “técnica cercana al dripping”. La obra, raramente exhibida desde 1944, ha pertenecido desde 1947 a la misma colección.

La Luz diagonal y el contemplador
, una de las cuatro obras de Sánchez en venta en Christie’s, superó las cifras de salida por un margen similar. Estimada originalmente en $ 200-300, 000 usd, el lienzo de 1995 alcanzó $ 485,000 usd. Otra pintura de Tomás, Contemplar y escuchar, del año 2001, duplicó su estimado base de $ 50,000 para llegar a $ 110,000 usd.

Obras de otros artistas cubanos también alcanzaron semejantes resultados. Una obra de Mario Carreño, Sin título, de 1986, superó su estimado inicial de $ 50-70,000 usd para alcanzar $ 122,500 usd. De Los Carpinteros, la obra Molinos de viento, de 1998, saltó del estimado de $ 40-60, 000 hasta el resultado de $ 98,500 usd.