Friday December 15, 2017

Homenaje a Iván Nápoles: revisitando el Noticiero ICAIC Latinoamericano

Las miles ediciones son consideras Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El fotógrafo de cine Iván Nápoles, ganador del Premio Nacional de Cine 2016.

Cortesía de cubahora.cu

El pasado 24 marzo, aniversario 57 de la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), el legendario fotógrafo del cine Iván Nápoles recibió el Premio Nacional de Cine 2016, de manos de Julián González, ministro de Cultura, y Roberto Smith, presidente del ICAIC.

Al leer el acta del jurado, el escritor Eduardo Heras León calificó a Nápoles por “la excepcionalidad de su obra, ejemplar fusión de talento, técnica y sensibilidad artística”. Con 83 años, Nápoles hizo una emocionada evocación del director Santiago Álvarez, con quien trabajó como camarógrafo desde 1960 hasta 1991 en más de mil ediciones del Noticiero ICAIC Latinoamericano, que se proyectaba semanalmente en los cines de la isla.

Santiago Álvarez, director del Noticiero ICAIC.

Cortesía de panamericanworld.com 

Corresponsal de guerra en Viet Nam, durante la cual conoció a su presidente Ho Chi Minh (“Me sorprendió ver un presidente en sandalias” confesaría más tarde) Nápoles trabajó también junto a cineastas como Julio García Espinosa, Fernando Pérez, Rebeca Chávez, Rogelio París, Rolando Díaz y Lourdes de los Santos. Y en el año 2015, fue el protagonista de un documental singular, “Viaje al país que ya no existe”, realizado por la actriz y realizadora Isabel Santos, que recoge las vivencias de Nápoles como fotógrafo en la guerra de Vietnam.

Un clip de Iván Nápoles en el documental Viaje al país que ya no existe​, 2014, dirigido por Isabel Santos.

Cortesía de Telesur

En el año 2016, la periodista cubana Diona Espinosa Naranjo publicó en la editorial Sed de Velleza de santa Clara el tomo La Zozobra en el Ojo del Huracán, entrevistas sobre el documental cubano realizado en el Período Especial. Dentro de la diversidad de voces, Diona entrevistó a Francisco Puñal, cuya presencia durante quince años en este noticiero le otorga una privilegiada visión “desde adentro”. Sirva esta entrevista como homenaje a Iván Nápoles y el Noticiero ICAIC.

Durante más de quince años Francisco Puñal trabajó en uno de los espacios más importantes del documental en la isla: el Noticiero ICAIC Latinoamericano. Comenzó en el ICAIC en la década del 70, como trabajador del Centro de Información, y pronto se unió al team de Santiago Álvarez como asistente de dirección. Aprendiz de Santiago,  Puñal realizó, en once años, 120 ediciones del informativo cinematográfico y colaboró con directores como Daniel Díaz Torres, Rolando Díaz y Fernando Pérez.

¿Qué significación posee haber pertenecido al grupo de directores del Noticiero ICAIC Latinoamericano?

Los años trabajados en el Noticiero ICAIC, primero como asistente de dirección y luego como realizador, me aportaron muchísimo desde el punto de vista profesional y humano. Este proceso estuvo lleno de aprendizajes. El cierre del Noticiero representó una gran decepción. La cinta en blanco y negro que  venía de la República Democrática Alemana no llegó más, había caído el Muro de Berlín y se produjo la hecatombe del llamado campo socialista. No teníamos proveedores de película virgen, había  que pagarla en divisas.

Cortesía del canal ntceis, YouTube

El Noticiero ICAIC constituyó una herramienta de comunicación y análisis con la cual no volveríamos a contar después de 1991. Se valoró hacer revistas mensuales, pero solo unas pocas se lograron filmar. La incertidumbre laboral nos acorralaba. Estábamos «interruptos», y aunque se nos seguía pagando, sabíamos que no podíamos continuar así.

¿La política cultural del ICAIC favoreció la emisión de noticieros que abordaban temas controvertidos para ciertos sectores de la sociedad cubana?

Santiago Álvarez era el director y aprobaba en reuniones semanales los temas a tratar. Teníamos nuestras propias sugerencias de reportajes y noticieros monotemáticos, además, se incluían actos oficiales de gobierno y se tomaban en cuenta, obviamente, los principios políticos e ideológicos del Estado.

Los compromisos que existían eran con la política de la Revolución cubana. Siempre procuré tratar tópicos críticos que afectaban a la población, relacionados con el desarrollo de la sociedad. Santiago nos ofreció libertad para filmar cualquier asunto, por complicado que fuera. Solamente exigía una profunda investigación en prefilmación, con argumentos precisos y contundentes. Nadie de fuera ni dentro del ICAIC nos controlaba. Una vez realizados los noticieros, todo el equipo enfrentaba presiones políticas de altísimo nivel. Recibíamos llamadas y visitas. Existieron confrontaciones. de las cuales no siempre salimos indemnes.

Un cuadro del documental El Viandazo, del Noticiero ICAIC, sobre el problema de las viandas y los agromercados.

Cortesía del canal ntceis, YouTube

¿Hasta dónde el documental cedió terreno con respecto al periodismo?

No se trata de suplantaciones de uno por otro. No informábamos noticias propiamente, sino interpretaciones de por qué se producían los sucesos narrados. Enriquecíamos los trabajos con el lenguaje del cine documental, la utilización de la fotografía, el montaje, la banda sonora, la foto-animación, el uso de carteles, el empleo de la truca, el subtitulaje… Estos recursos nos permitieron lograr un producto depurado, de calidad, que permitía una comunicación con los espectadores, y un mensaje que no caducaba.

Si pudiera volver a realizar el Noticiero, ¿lo haría? ¿Por qué cree  que en su momento la medida más inmediata fue su suspensión? ¿Pudo haberse mantenido?

El Noticiero ICAIC Latinoamericano aún hoy es recordado por muchos espectadores. La UNESCO lo declaró Patrimonio Documental de la Memoria del Mundo, por el valor de sus imágenes y contenidos. Desde 1996 resido en España, por lo que no podría volver a realizarlo.

Un cuadro del documental Nos casamos y nos divorciamos, 1989, por Noticiero ICAIC.

Cortesía del canal ntceis, YouTube

Pero en la actualidad muchas salas de cine en Cuba se encuentran deterioradas, y muy pocos espectadores asisten a ellas. El crítico de cine y programador de la Cinemateca de Cuba, Antonio Mazón Robau, escribió en marzo de 2014 una ponencia, con motivo del XX Taller de Crítica Cinematográfica en Camagüey, en la que señalaba que la sociedad cubana dista mucho de la de finales de los años 80.

La crisis que comenzó en el Período Especial cambió el panorama audiovisual en la isla y las maneras de consumir cine también, desde la autorización de venta y alquiler de productos audiovisuales, hasta el consumo por medio de memorias flash y «paquetes semanales». Es la búsqueda de materiales a los cuales generalmente no se puede acceder en la planificación de las salas cinematográficas.

La desaparición del Noticiero fue la imposibilidad de comprar película virgen con divisas, por la crisis y la caída del campo socialista. A los censores dogmáticos les agradó mucho la noticia. Cuando en 1991 fue destituido Julio García Espinosa como presidente del ICAIC (en torno al conflicto provocado por la exhibición del filme Alicia en el País de Maravillas, de Daniel Díaz Torres), la dirección ideológica del Partido, con Carlos Aldana al frente, decidió disolver la institución y sumarla al Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), un coto de caza bien controlado por ellos.

Un cuadro del documental El transporte urbano, por Noticiero ICAIC.

Cortesía del canal ntceis, YouTube

El conflicto no era la exhibición de Alicia en el pueblo de Maravillas, sino la mirada honesta y crítica del organismo ante la realidad del país. Sin embargo, los cineastas cubanos, en actitud valiente, se opusieron a esa medida. Una vez suspendido el Noticiero, debía corresponder a la Televisión Cubana abordar los temas críticos que inquietaban a los cubanos. Pero vimos cómo ese medio, controlado directamente por el Comité Central, no lo hizo. Incluso desaparecieron programas como Puntos de vistas, en el cual la población opinaba sobre asuntos que le afectaban; y En confianza, que permitía a los invitados exponer sus criterios, entre otros.

Por otro lado, dejó de emitirse El programa de Ramón, un espacio radial irreverente y satírico que realizaba el poeta Ramón Fernández Larrea. También en aquella época, casualmente, desapareció el semanario humorístico Dedeté, suplemento del diario Juventud Rebelde, en el que caricaturistas de la talla de Manuel Hernández, Ajubel, Carlucho, Tomy, Ares, entre otros, y escritores como el grupo Nos y Otros, disparaban sus dardos satíricos contra todo tipo de arbitrariedad, indolencia, doble moral, demagogia política y mala gestión administrativa predominante en la sociedad.

¿Qué esperaba de las instituciones en aquellos momentos?

Esperaba, en muchos casos, una autocrítica de instituciones y dirigentes, que no llegó; una solución a los problemas vitales de muchas personas; una actitud distinta llena de sentido común; una rectificación que, a mi juicio, nunca fue verdadera. Me alegro de haber realizados los noticieros dentro del ICAIC, con todo  el apoyo y comprensión.

Un cuadro del documental El habanero, por Noticiero ICAIC.

Cortesía del canal ntceis, YouTube

¿Cómo valora el espacio del Noticiero como referente para las décadas posteriores?

El Noticiero ICAIC culminó en 1990, pero su producción de 30 años es referente para todo el cine cubano. En esta década,  varios documentales citados anteriormente seguro que tomaron como referencia diversas emisiones que abordaron temas cruciales. Por ejemplo, la de Los albergados y Un día en las cuarterías del barrio Atarés, ambos de José Padrón, premiados en el Festival de La Habana, probablemente influenciaron documentales como Un pedazo de mí y El Fanguito, ambos de Jorge Luis Sánchez.

Un cuadro del documental en homenaje al Benny Moré, hecho por Noticiero ICAIC en 1970, en el septimo aniversario de su muerte.

Cortesía del canal ntceis, YouTube

¿Cree que el documental cubano sea esencialmente el realizado por los cineastas que se encuentran en la isla?

Las nuevas tecnologías han democratizado el acceso a cámaras digitales, y consecuentemente la posibilidad de filmar en cualquier parte del mundo. Muchos jóvenes realizadores del interior de la isla han demostrado su talento y creatividad, independientes del ICAIC, en las Muestras de Cine Joven. Siempre  que un realizador, sea cubano de dentro, de fuera de la isla, o un extranjero se acerque a la realidad compleja del país, y plantee inquietudes, contradicciones, deseos de mejorar una situación; cuestione, refleje conflictos o muestre la vida de simples personas, se debe respetar su obra y exhibirla. Es un esquema afirmar que  solamente los de la isla pueden realizar un documental «cubano».

La historia del cine está llena de ejemplos de directores que han  realizado filmes sobre realidades de países donde no nacieron.

Abajo, dos documentales del ICAIC. El primero, dirigido por Puñal, fue realizado en 1989, y aborda el tema matrimonio vs divorcio. El segundo, de Jorge Luis Sánchez, discute la definición de "habanero". 

Cortesía del canal ntceis, YouTube

Cortesía del canal ntceis, YouTube

Diona Espinosa Naranjo (Cienfuegos, 1991) Licenciada en Periodismo por la Universidad de La  Habana.  Colabora con  varias  publicaciones, entre  ellas  la  revista  digital OnCuba, Enfoco, revista  especializada de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) y el portal Cuba24horas, ventana  documental sobre la vida cotidiana en la Isla.