Monday December 11, 2017

Avance: "¡Cuba, Cuba! 65 años de fotografía" en los Hamptons

La co-curadora Iliana Cepero destaca 5 obras claves en la muestra.

Ramón Pacheco, Sin título, de la serie Convivencias, 1990s.

© Ramón Pacheco, cortesía de International Center of Photography

"Cuando digo que soy de Cuba", dice la curadora e historiadora de arte Iliana Cepero, "La primera reacción de todo el mundo aquí es 'Oh, el Buena Vista Social Club’. Eso" dice ella,"es exactamente lo que odian los cubanos."

Con ¡Cuba, Cuba! 65 años de fotografía, dice Cepero, la intención es "romper esta fantasía" de Cuba como remanente nostálgico de una época pasada. "No estamos en esta postal" insiste. "No estamos en esta postal." Como explicó en un reciente artículo del New York Times, "Cuba es mucho más compleja. La vida es desordenada. La vida es complicada. Detrás de esos paisajes hermosos que atraen a todo el mundo hay un lienzo complejo esperando por ellos”.

¡Cuba, Cuba!, que abrirá este sábado, 15 de agosto, cuenta con más de 100 imágenes fotográficas que proceden desde la década de 1950 hasta la actualidad. Presentado por el International Center of Photography (Centro Internacional de Fotografía) y el Southampton Arts Center (Centro de Artes de Southampton), y co-organizado por Cepero y la curadora del ICP Paulina Vermare, la exposición incluye obras de unos 20 fotógrafos, reporteros gráficos y artistas.

La muestra comienza con una breve sección sobre "Glamorosa Habana" antes de pasar a las ideas que sustentan a "Revolución", "Cuba Dura", "Escenas de la vida cotidiana", y "Caminos Abiertos", una mirada a las direcciones recientes en la fotografía cubana.

Por este estreno en el sitio de Noticias de Arte Cubano, Cepero ha elegido cinco imágenes que transmiten los diferentes aspectos de la rica y variada historia fotográfica de Cuba, y ofrecen una visión de las realidades cotidianas de la vida en la isla.

Ramón Pacheco, sin título, de la serie "Convivencias”, principios de 1990

Ramón Pacheco vive en Matanzas. Para os fotógrafos de la Habana la vida es difícil en términos de conseguir los equipos y materiales, imagínese lo que es para alguien fuera de la capital.

Pacheco es reportero gráfico del periódico oficial comunista en Matanzas, Girón. Hizo esta serie a principios de 1990. El título es Convivencias. Una de las cuestiones más difíciles en Cuba es la vivienda. Convivencias significa que creces en tu casa, entonces cuando te casas tienes que permanecer en la casa y vivir con tus suegros o tu nueva familia, etc.

A principios de 1990, se produjo esta mirada interior en la fotografía cubana [debido a las dificultades causadas por el colapso de la Unión Soviética]. Así que se presenta Pacheco haciendo este interesante trabajo documental de su propio entorno doméstico. Algunos de los espacios que retrataba eran su propia casa o la casa de sus vecinos. Tomó fotografías de diferentes inquilinos de este edificio, y uno es esta familia.

Se trata de un niño cuya madre era una jinetera, una prostituta. Ella lo dejaba solo en la casa por la noche para ir a trabajar en la calle. Es un comentario mordaz sobre la situación social y política en Cuba en ese momento, visto a través de este espacio doméstico.

Seleccionamos cuatro imágenes de la serie de Pacheco. Son muy poderosas. En ellas, se puede ver el cable eléctrico colgando, el viejo televisor. Estos espacios en ruinas donde, a pesar de no verse la presencia humana, le dice al espectador sobre el estado del país en ese momento. Transmite la atmósfera de desesperanza y angustia que muchos cubanos sentían en aquellos años.

María Eugenia Haya (Marucha), Sin título, de "En el Liceo", serie de 1981

María Eugenia Haya (Marucha), Sin título, de la serie En el Liceo, 1981

© María Eugenia Haya, cortesía de Center for Cuban Studies

Siempre quiero hablar de Marucha, porque ella fue fundamental para el desarrollo de la fotografía en Cuba [y la fundación de la Fototeca de Cuba, en La Habana].

Se trata de 1981, un año después del gran éxodo por el Mariel. En este momento el Ministerio de Cultura había sido fundado, en 1976, por lo que las cosas estaban un poco mejor para la escena del arte, y para la fotografía en este momento. Recuerde que entre 1980 y 1981, tuvo lugar la famosa muestra, Volumen Uno, y una nueva generación de artistas cubanos en la década de 1980.

A finales de 1970 y principios de 1980, Marucha era la única voz femenina en el mundo de la fotografía cubana, dominada por los hombres. Lo que me gusta de su trabajo es que ella no hacía lo que todos los demás en ese momento.

Marucha fue la primera en hacer escenas íntimas de esta pareja de ancianos que iban al teatro-el Teatro García Lorca, el teatro más importante para ballet y ópera. Aparentemente, había una sección en el teatro en el que las parejas ancianas iban por la noche a bailar danzón. [El Teatro García Lorca se ubica en un edificio construido en 1915, principalmente por inmigrantes de Galicia, España, para servir de centro social. Los actividades del centro incluyeron bailes los domingos por la tarde.]

El danzón es un ritmo cubano, muy antiguo, que fue popular en la década de 1920.

Para mí, esta serie indica la transición en la fotografía cubana del héroe del trabajo al hombre común, para hacer hincapié en la dignidad del hombre común.

Creo que antes de esto, los seres humanos eran excusas para conceptos ideológicos. Tenemos al guerrillero en la década de 1960, y al héroe del trabajo en la década de 1970. Marucha fue uno de los primeros fotógrafos en la década de 1980 en darse cuenta de que la dignidad reside en la humildad y la naturaleza cotidiana de estos hombres y mujeres. Tienen un valor en sí mismos, no son vasijas de temas ideológicos o políticos. Eso hace de esta una serie increíble de por sí, todas estas parejas de ancianos bailando. Son retratos muy dignos.

Pero cuanto más pienso en la serie, más me doy cuenta de que también es una declaración política. Debido a que estas personas estaban re-modelando la vida del pasado. En una sociedad mal diseñada, están reviviendo viejos ritmos, música antigua, danzas antiguas. Tratan de vestir para ella, con trajes y sombreros de paja, las mujeres con abanicos y vestidos elaborados.

Este anhelo por el pasado era una declaración muy interesante para hacer en el momento, un anhelo por el pasado muy diferente del folclorismo que el fenómeno Buena Vista Social Club más tarde transmitió.

Lo que Marucha quería transmitir aquí era no satisfacer las expectativas que tienen los extranjeros de esta congelada Cuba de los años 1940 y 1950. Ella está mostrando cómo, en ese momento en particular en la década de 1980, este grupo marginal de personas estaban haciendo este espacio de libertad en esa sociedad. Veo esta serie como la construcción de un espacio de libertad.

Mario García Joya (Mayito), Sin título, de la serie "Caibarién", 1983–1984

Mario García-Joya (Mayito), Sin título, de la serie Caibarién, 1983–84

© Mario García-Joya, cortesía de Lehigh University Art Galleries-Museum Operation

Esta serie se llama Cabarién. Caibarién se encuentra en la provincia de Villa Clara, en el centro de la isla. Mayito fue allí a hablar de algo muy interesante: el kitsch cubano. Mayito y Marucha estaban casados; en ese momento, estaban involucrados con la nueva generación de artistas cubanos, de Volumen Uno y el Instituto Superior de Arte (ISA).

Para la generación de Volumen Uno, kitsch era una cosa popular a principios de 1980. Flavio Garciandía, por ejemplo, estaba haciendo un montón de trabajo sobre el kitsch. Pepe Franco, todos estos artistas.

Así que Mayito fue a Caibarién, porque Caibarién es famoso por las parrandas. Parrandas son un carnaval que ocurre cada año. La gente crea carrozas y figuras de papier-mâché para las parrandas.

Mayito entra a los espacios domésticos en Caibarién, y documenta el gusto popular de los cubanos en el momento.

Esto es muy interesante. Porque aunque los cubanos no tenían porcelana, o flores naturales, reemplazaban todos estos adornos con objetos producidos a bajo costo, como las flores de plástico. Ellos recreaban el pasado burgués con productos importados de los países del Este. Debido a que todavía querían decorar sus casas pero no contaban con los recursos que tenían en el pasado.

La serie de Mayito realmente presentó esto en la fotografía. Los artistas visuales, especialmente los pintores ya estaban trabajando en ello, y haciendo arte de instalación. Pero antes de Mayito, nadie hacía este tipo de trabajo en la fotografía.

Lo que me gusta de esta serie es que esta cultura material que empezó a documentar en la década de 1980 se convirtió en algo realmente fascinante en la década de 1990 tras el colapso de la Unión Soviética, cuando los cubanos comenzaron a reutilizar y reciclar todos los materiales, y esta cultura material se convirtió en un mundo en sí misma. Todo este proceso y mentalidad comenzaron a ser documentados en la década de 1980 por Mayito: ¿Cómo los cubanos reemplazaban y arreglaban las cosas, cómo trataban de crear un ambiente agradable en el hogar con todos los recursos que tenían disponibles?

Ahora está muy de moda. Hay un diseñador y teórico cubano, Ernesto Oroza, que tiene toda una teoría sobre la cultura de la necesidad. Mayito, por supuesto, no profundizó tanto en este fenómeno. Pero, en ese momento, nadie pensaba en cómo documentarlo fotográficamente.

Luis Quintanal, Boris se prepara en su casa para un show privado, La Habana, de la serie "Reinas por un Día", 2004–2006

Luis Quintanal, Boris se prepara en casa para un espectáculo privado en La Habana, de la serie Reinas para un día, 2004-06

© Luis Quintanal, cortesía de International Center of Photography

La cultura Queer es un tema muy interesante. A principios de 1990, Quintanal comenzó a documentar travestis que actuaban ilegalmente en casas particulares. Hizo hermosas diapositivas, tomadas en color, y luego fotos impresas en gran formato a partir de la década del 2000.

En estas fiestas intervenía la policía, a menudo. Es por eso que la mayoría de las imágenes de Quintanal son del momento antes del espectáculo, cuando los artistas se están preparando. Si era controversial hacer esas fiestas, imagínese lo que hubiera sido tener un fotógrafo documentándolas. Sabía que era extremadamente peligroso.

Las imágenes de Quintanal transmiten el estado de ánimo en el que estos artistas se preparan, y al mismo tiempo, están nerviosos por el resultado de la fiesta.

El nombre de este modelo en particular es Boris. Había sido miembro de la élite en el ejército antes de convertirse en un travesti. Luego, se convirtió en modelo. Por último, cumplió su sueño de ser un travesti.

Este es un momento en su casa. Se puede ver en las imágenes de fondo al propio Fidel, tomando fotos. Esta imagen es tan elocuente. Usted tiene a esta persona que estaba en el ejército, y que es un travesti ahora. En el fondo, como parte de la decoración de su habitación, hay imágenes de Fidel Castro tomando imágenes. Aquí, hay una dinámica increíble de ver y ser visto.

Ricardo G. Elías, Todo lo tengo y todo me faltaeyeúnle tonto eyeúnle, 2002

Ricardo G. Elías, Todo lo tengo y todo me falta—eyeúnle tonto eyeúnle, 2002

© Ricardo G. Elías, cortesía de Lehigh University Art Galleries-Museum Operation

Esta serie, que me parece tan hermosa, tan elegante. Se trata del Oráculo del Diloggún.

El Oráculo del Diloggún es un sistema de adivinación en Regla de Osha o Santería. El Diloggún está conformado por 16 conchas que el santero o santera arroja sobre una mesa o una estera en el suelo.

Básicamente, cuando usted va a un santero o santera como cliente, y quieres saber algo acerca de su vida, el Oráculo Diloggún es el medio por el que el santero o santera se comunica con la divinidad o el Orisha.

Lo que Elías está haciendo aquí es tomando una fotografía de la tirada.

Cada tiro contendrá una combinación particular, y esta combinación se relacionará con una serie de parábolas que ayudará al santero o santera para interpretar el enigma y aplicarlo a su situación particular.

Lo que Elías hizo fue capturar diferentes tiros y relacionarlos con las parábolas a las que se refieren. Los títulos de las parábolas, que se convierten en los títulos de las obras, son declaraciones muy poderosas. Por ejemplo, ésta: Todo lo tengo y todo me falta. Eso dice mucho. Y encapsula el sentir de los cubanos. Lo tengo todo porque el gobierno le dice que usted tiene todo: usted tiene la salud, educación, vivienda, etc., y no tiene nada. Creo que resume brillantemente y realmente refleja cuan ambivalente es el sentir de muchos cubanos hacia todo el proceso político.

¡Cuba, Cuba! 65 años de fotografía abre este sábado, 15 de agosto en el Centro de Artes de Southampton, hasta el 7 de septiembre. La recepción será de 5 a 8 pm el sábado.

Susan Delson es editora en Nueva York de Cuban Art News desde el año 2009. Ex miembro del Departamento de Educación del Metropolitan Museum of Art, ha sido editora para instituciones como Museum of Modern Art, Asia Society, El Museo del Barrio. Entre sus obras, ha escrito el estudio y biografía cinematográfica de "Dudley Murphy, Hollywood Wild Card" y editó "Ai Weiwei: Circle of Animals". Ha sido editora de revistas como Forbes, Louise Blouin Media, y otras.