Wednesday December 13, 2017

Ensayo fotográfico: Rogelio López Marín,“Gory”: Notas para una Retrospectiva (1975–2015)

Una segunda mirada a uno de los pioneros de la fotografía y el arte cubano de los años ochenta.

Rogelio López Marín (Gory), de la serie Sólo entrada (1975–1979)

Foto: Cuban Art News, cortesía de Aluna Art Foundation

“Hay dos cosas,” dice Willy Castellanos del Colectivo Curatorial Aluna. “Gory es un iniciador, una figura clave de la escena artística cubana de los años ochenta. Y, de algún modo, ha sido un poco ignorado.” 

Con eso en mente, Castellanos y su colega Adriana Herrera realizaron la curaduría de la exposición cuya clausura se aproxima en las salas de la Aluna Art Foundation. “Fue uno de los primeros en introducir cambios en la fotografía cubana“ dice Castellanos “no sólo en términos temáticos sino en la forma de concebir y tratar la fotografía mediante  modificaciones y fotomontajes. “En ese momento, la fotografía cubana estaba aún arraigada en la tradición documental de la prensa realizada en los primeros años de la Revolución. Así era la escena fotográfica en  aquellos tiempos.”

Gory, Marta María Pérez Bravo, Arturo Cuenca, José Manuel Fors y otros nuevos fotógrafos de la época “llegaron a la fotografía como artistas,” proponiendo lo que Castellanos llama “una nueva visión de la realidad, una nueva visión de la fotografía—nuevas filosofías de la fotografía. Y esto era muy importante,” añade, “porque la escena artística era prácticamente un bloque, formada por este tipo de visión (de la fotografía) de prensa. Y desde el punto de vista político muy condicionada por el sistema.”

Aunque la tendencia dominante en aquellos años era capturar el panorama del país como un todo, Gory estaba más interesado en “ser capaz de producir una obra de arte que lo representara dentro del país,” dice Castellanos. “En ese momento eso era importante. Era una alternativa “un camino para expresar la individualidad creativa.

“Influyó mucho entre los fotógrafos jóvenes cubanos,” dice Castellanos. “Es imposible concebir la fotografía cubana de los 90´s sin tomar a Gory como referencia importante.”

En 1992, Gory abandonó la isla y se estableció en Miami. Ha continuado con su práctica artística comenzada en 1975, presentando a los curadores la tarea de verter 40 años de trabajo en una muestra altamente selectiva.

Habiendo estudiado pintura, en 1970 Gory también trabajó como fotógrafo y fotoperiodista. Las primeras obras de la exposición son de la serie Sólo entrada (1975–1979), un estudio de los cementerios de la Habana y Cienfuegos. Usando la metáfora poética para criticar indirectamente la sociedad, la serie fue catalogada, como dijo Castellanos y Herrera en el ensayo de la exposición, de “iconoclasta,” pero la serie “contenía la esencia de aquel Nuevo Documentalismo” que modificó en los años 9019s las grandes narrativas de la fotografía oficial.

La exposición también incluye fotos de otras dos series: Retratos (1978–1986), imágenes de la comunidad creativa cubana; y Un Paseo por la tierra de las anamitas” (1983), tomadas durante una misión en Viet Nam encargada por la revista Revolución y Cultura. “Esto es un acercamiento clásico de la fotografía documental,” dice Castellanos.

Rogelio López Marín (Gory), de la serie Retratos (1978–1986)

Foto: Cuban Art News, cortesía de Aluna Art Foundation

Rogelio López Marín (Gory), de la serie Un Paseo por la tierra de los anamitas (1983)

Foto: Cuban Art News, cortesía de Aluna Art Foundation

 

Gory estuvo entre los once artistas que participaron en la innovadora exposición Volumen Uno de 1981. La obra que presentó: Pieza inconclusa para pintor mecánico (1980–1981) fue su renuncia oficial a la pintura. En ese momento, dice Castellanos, Gory era considerado un pintor “hiperrealista.” Estaba tan  influenciado por la escuela americana de realismo y al mismo tiempo por el movimiento Pop de los 70´s que no era bien estimado en los círculos oficiales. “Por tanto, tuvo algunos problemas,” dice Castellanos. Después de Pieza Inconclusa…Gory no regresó a la pintura hasta después de más de una década.   

Rogelio López Marín (Gory), Pieza inconclusa para pintor mecánico, 1980–1981; pieza de madura añadido en 1986

Cortesía de Aluna Art Foundation

Otra imagen de 1981, representada en el C-print de 2015 y titulada Mind Games, refleja la afinidad de Gory por la música rock estadounidense de los 1960s y 1970s. Como Herrera y Castellanos reflejan en el ensayo de la exposición, para Gory esta música fue “la fuente de una práctica artística y una cultura de resistencia que cuestionaba en el contexto revolucionario, las limitaciones de la libertad individual, sugiriendo caminos alternativos en las relaciones entre la estética, la política y el poder."

Rogelio López Marín (Gory), Mind Games, 1981

Cortesía de Aluna Art Foundation

Una de las series más conocidas de Gory internacionalmente es “Es sólo agua en la lágrima de un extraño,“ una obra de 1986 recreada en las ediciones de C-print 2015. El título ha sido tomado de una canción del músico de rock de los 1970s por Peter Gabriel.

Rogelio López Marín (Gory), de la serie "Es sólo agua en la lágrima de un extraño," 1986, #5 de 9 imagenes

Cortesía de Aluna Art Foundation

La visión de Gory por los detalles incisivos y aspectos surreales de la vida estadounidense está reflejada en algunas de sus series posteriores, como Mr. Fantasy y Nowhere Land.

Rogelio López Marín (Gory), de la serie Nowhere Land, 2006

Cortesía de Aluna Art Foundation

Tomadas en Miami en expediciones nocturnas con el fotógrafo Pablo Soria, las imágenes en la serie Moonlight Serenade (2012–2014) se realizaron usando solamente luz disponible.

Rogelio López Marín (Gory), De la serie Moonlight Serenade, 2012–2014

Foto: Cuban Art News, cortesía de Aluna Art Foundation

 

En 1990, después de su llegada a Miami, Gory comenzó a pintar otra vez. Con frecuencia, elegía pintar fotos suyas que le gustaban mucho. Una foto de la serie Ausencias (1980–1991) fue el modelo para esta pintura Personal Mountains (1993).

Rogelio López Marín (Gory), Personal Mountains, 1993

Cortesía de Aluna Art Foundation

 

La partida de Gory a Miami en 1992 contribuyó sin dudas a su salida de la narrativa histórico-artística de la isla, una razón más para presentar su obra desde otra perspectiva. Con un acentuado interés en el arte cubano de los últimos años, dice Castellanos “He aquí las raíces del arte cubano contemporáneo.”  

Rogelio López Marín (Gory) con obras recientes en la exposición. 

Foto: Cuban Art News

Rogelio López Marín, “Gory”: Notas para una Retrospectiva (1975–2015) estarà abierta hasta el próximo sábado, 16 de enero, en el Aluna Art Foundation en Miami. La recepción para el cierre de la exposición comienza a las siete.