Saturday December 16, 2017

Pedro Ruiz: El bailarín y sus raíces

Sobre bailar en Nueva York, visitar Camagüey, y presentar un nuevo trabajo en la Habana.

Pedro Ruiz con miembros de la companía Ballet Contemporáneo Endedans de Camagúey

Cortesía de oncuba.com

Esta primavera, Pedro Ruiz, bailarín  y coreógrafo del Ballet Hispano, fue nombrado director artístico del Ballet Contemporáneo Endedans de Camagüey. En una conversación muy animada con Patricia Farber, co-editora de Cuban Art News, Ruiz habla de su nombramiento, y de lo que para él significa volver a trabajar en Cuba.

Resulta un placer conocer a Pedro Ruiz, no solo por su talento e inteligencia como bailarín, sino también  por el profundo  compromiso personal  que guarda en su corazón.

El llamado a la danza, a crear coreografías y ahora la invitación a Cuba, a sus raíces; esto sin duda es lo que inspira a artistas de todo el mundo. El  reciente nombramiento  de Ruiz al Ballet  Endedans de Camagüey es un indicio esperanzador, y una oportunidad para que una vez más Cuba y Estados Unidos dancen juntos.

Pedro, es un honor hablar contigo luego de haber seguido tu carrera como bailarín principal del Ballet Hispánico  por más de 20 años , luego como coreógrafo y ahora como Director Artístico Asociado del Ballet Contemporáneo Endedans de Camagüey.

Muchas gracias.

Todo comienza contigo. No existe una fórmula, no hay un plan a seguir para un director cubano-americano de danza contemporánea. ¿Cuáles son tus prioridades?

Para mí crear es lo primero,  lo segundo, promover la obra. Para crear, los bailarines con los que voy a trabajar, están muy bien entrenados, de manera que soy muy afortunado por trabajar con ellos. Por ser cubano, entiendo su manera de ser, de moverse, de hablar, de caminar. Tienen una ética de trabajo increíble. Entienden lo que quiero. Estas características me confieren mayor libertad como coreógrafo y hacen que el proceso creativo sea todo un placer.

Mi meta es animar a las personas para que vean nuestro trabajo.

Pedro Ruiz

Cortesía de The Windows Project

La mayoría de las personas que visitan Cuba van a la Habana primero. Camagüey es también una ciudad de increíble belleza, llena de arquitectura española, con calles estrechas que conducen a plazas hermosas, un viento refrescante  que te lleva con sus repentinos cambios de dirección de una experiencia poética a otra. Allí,  la vida tiene un fluir agradable y suave. En esto se inspira la coreografía de mi pieza  “Momentos en el Viento”.

La mejor noticia es que ayer viajé desde Camagüey hasta Miami en sólo 45 minutos, gracias a un vuelo directo de American Airlines.

Cuban Art News tiene -al igual que tú- el objetivo de divulgar el arte. ¡Me has inspirado a visitar Camagüey! Pero dinos: ¿Cual será tu línea de trabajo con el Ballet Contemporáneo Endedans?

Danza contemporánea, por supuesto. Para mí son condiciones inmejorables. Trabajaré con bailarines que tienen una técnica de ballet clásico muy fuerte. Personalmente, le confiero  mucha importancia a eso. Pero al mismo tiempo, debido a que no son rígidos,  sino abiertos y libres, estos bailarines son más versátiles.

Todavía recuerdo las cálidas palabras que pronunciaste poco después del aterrizaje,  cuando en el año 2011 llegaste al Aeropuerto Internacional José Martí de la Habana para el rodaje del especial de PBS “Pedro Ruiz regresa a casa” Cito: “Llegar aquí es como ponerme nuevamente la piel.”

Cada regreso me nutre más. La piel aún no está completa. Aún  tengo mucho que dar y mucho que acometer.

Es un gran momento para trabajar en Cuba, poder viajar de y hacia los Estados Unidos de una forma más fácil. Tienes la posibilidad de trabajar con los mejores de ambos países.

Sí, es verdad. Puedes tener una danza con un coreógrafo cubano-americano, con música hecha en cualquiera de los dos lugares, cuyos vestuarios son hechos en Cuba con telas compradas en California, y la iluminación es realizada por un neoyorkino. Todo es maravilloso, verdad?

Estás creando una noche de baile especial que se presentará en el teatro Martí de la Habana durante la 12ma Bienal de La Habana. Qué puedes decirnos sobre esa actuación?

Será un programa mixto de tres partes. El primer y tercer ballet presentará a estudiantes de la Escuela Nacional de Ballet, recién nombrada Escuela Fernando Alonso. La tercera pieza mostrará a bailarines del Ballet Contemporáneo Endedans de Camaguey. Las danzas no están ambientadas en este tiempo, pero todo tendrá un diálogo contemporáneo con raíces clásicas. También me siento honrado de trabajar con música del gran compositor cubano Frank Fernández.

Sobre el proceso: ¿entras al estudio sabiendo lo que quieres hacer?

No, usualmente sólo conozco la música.

¿Existe bastante colaboración entre tú y los bailarines?

No mucho, hasta que los conozco. Después nuestra relación se basará en cuánto yo conozca de su trabajo y de la manera en que logremos entendernos.

Estas danzas se presentaran solamente el 24 de mayo, o entrarán en el repertorio?

Serán parte de un repertorio.

Puesto que trabajarás con estudiantes esa noche, por favor comenta sobre el sistema de enseñanza danzaría en Cuba.

Funciona igual que en muchos lugares. Las clases son impartidas a todos los estudiantes en escuelas regionales y los mejores de esas clases se le otorgan escuelas más avanzadas. Cada nivel tiene audiciones y el mejor estudiante es ascendido al nivel más alto, tal es el caso de la Escuela Fernando Alonso de la Habana. 

¿Eso te sucedió a ti?

No exactamente, pero tuve un entrenamiento maravilloso en mis inicios. Me hice bailarín aquí.

¿Cuál fue tu primer encuentro con el ballet?

Fue aquí en Cuba. Vi a “Carto Vital” con coreografía de cuatro bailarines.

¿Y tu primera clase? ¿Dónde la recibiste?

Con Olga Alonso en Santa Clara. De ahí provengo.

¿Tu primera vez en el escenario?

El maravilloso Teatro de Caridad en “Pedro y el Lobo.” Fui el lobo.

¿Tu personaje favorito?

Oh, son muchos. Quizás el ciego en “Ojos del Alma.”

¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser coreógrafo?

Siempre fui coreógrafo. Después que vi mi primer ballet a los 8 años, recuerdo que fui a casa de mi abuela y recogí flores en el jardín. Las viré al revés como si los pétalos fueran las sayas de tutús y los tallos los cuerpos de los bailarines. Los puse en formación danzaria y realicé mi primera danza. Esa fue mi primera coreografía, hasta que mi abuela se quejó por haberle arruinado su jardín. Incluso eso, fue un llamado.

Ballet Contemporáneo Endedans de Camagúey presenta Moments in the Wind

Cortesía de The Windows Project

¿En tu tiempo libre, qué tipo de música escuchas?

Algo que no me haga danzar, más bien que me ayude a relajar.

¿Entonces, nada de salsa cubana o R&B?

(Risas) Paso mucho tiempo siendo estimulado en estudios de danza, no necesito eso en mi tiempo libre.

Una vez leí que el gran fotógrafo estadounidense Walker Evans, que pasó un tiempo intenso en Cuba, sintió que los cubanos caminaban las calles como si ellos supieran que los están fotografiando.

Totalmente cierto. Es como si tuvieran música permanente en sus cabezas. Ellos saben el efecto que causan en otros. Reconocen su presencia, sus cuerpos. Saben quiénes son.

¿Quiénes son? ¿Cómo es un bailarín cubano?

Bueno, tú sabes. Puedes reconocerlos enseguida. La bravura, el balance, los giros fuertes y la pasión. Cuando era bailarín del Ballet Hispánico, hicimos una gira por Houston, Texas. Allí, vi actuar al Ballet de Houston. Fueron geniales, pero un bailarín saltó en el escenario y supe al instante que era cubano: su poder, maestría técnica, masculinidad. Le dije a mi amigo, “Es cubano.”

Claro, era Carlos Acosta.

¿Algo más que quiera decirle al mundo? 

Me gustaría tener la oportunidad de abrirle los ojos a las gentes. Espero que el mundo entero abra sus corazones a los cubanos y especialmente a sus maravillosos bailarines. Hacerlo desde mi posición. Hacer la diferencia, ayuda a las personas a realizar sus sueños.

Eso es lo que hago ahora, para que los bailarines cubanos puedan tener lo que necesitan. Si quieres hacer esto y no sabes por dónde empezar. esa es la razón por la que creé el Windows Project. Ayudar al arte a enriquecernos a todos.

Gracias, Pedro. Fue un placer.

Para mí también.

Un programa con coreografía de Pedro Ruiz será presentado en el Teatro Martí en la Habana en la noche del domingo, 24 de mayo a las 8 pm.

p> Patricia Farber ha estudiado, aprendido, y escrito sobre ballet durante más de 60 años. Durante quince años, fue docente de The New York City Ballet. Actualmente codirige La  Fundación Farber, y co-edita Cuban Art News con su esposo Howard.