Friday December 15, 2017

On the Horizon: Artistas cubanos a ambos lados del estrecho

Ladrillos caligraficos, girasoles como tiros y un grito bajo el agua establecen un diálogo al PAMM.

Manuel Piña, Sin título (2/10), de la serie "Aguas baldías", 1992–1994.

Colección del Pérez Art Museum Miami, donación de Jorge M. Pérez.

Ah, que tú escapes en el instante en el que ya habías alcanzado tu definición mejor.

Lezama Lima. La muerte de Narciso, 1937

 

El horizonte, ese plano ideal tangible, siempre al alcance de la línea de los ojos, promesa palpable y utopía infinita, es acaso el espejismo más certero. Tal vez esta sea también la más lograda metáfora de la sociedad cubana actual marcada por más de medio siglo por promesas no cumplidas y utopías devenidas decepción y cinismo.

Partiendo de este tropo como pretexto, el Pérez Art Museum of Miami Dade (PAMM) ofrece al público On The Horizon: Contemporary Cuban Art from the Jorge M. Pérez Collection. La muestra, compuesta por más de 170 obras de artistas cubanos contemporáneos residentes dentro y fuera de la isla, se estructura a partir de la noción del horizonte que sirve como hilo conductor a esta exposición estructurada en tres partes o capítulos que bajo específicos ejes temáticos (Internal Landscapes, Abstracting History y Domestic Anxieties) se suceden en el tiempo (tres meses cada muestra) para culminar en abril del 2018.

On The Horizon: Contemporary Cuban Art from the Jorge M. Pérez Collection celebra la más reciente donación del patrón de las artes y desarrollador inmobiliario Jorge Pérez realizada en diciembre del 2016 y consistente en $15 millones. La donación, de carácter escalonado (distribuida en el transcurso de diez años), estipula que $5 millones deben ser destinados a la adquisición de obras de arte latinoamericano, y dentro de ellos, $1 millón debe destinarse específicamente a la adquisición de arte cubano contemporáneo.

Bajo el subtítulo de Paisajes interiores, la primera parte de On The Horizon, comprende 30 obras entre pintura, escultura, fotografía, instalación y video. Algunas de ellas, colocadas en las galerías de colección permanente del museo, funcionan a modo de antesala e hiato conceptual entre capítulos, al tiempo que diálogo con obras procedentes de la colección permanente.

Entre estas obras destacan “Fire (America) 5”, 2017, de Teresita Fernández y “Sin título” (2/10) y  “Sin título” (4/10), de la serie Aguas baldías, 1992-1994, de Manuel Piña.

Teresita Fernández, Fire (America) 5, 2017.

Cortesía de Lehmann Maupin Gallery.

En el caso específico de “Fire (America) 5”, 2017, asistimos a una obra representativa del universo de esta artista interesada en la relación psicológica asociada a los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego). El horizonte nocturno abrazado en llamas es construido a partir de un exquisito mosaico de cerámica vidriada. La obra, desprovista de la instalación “Nocturnal Landscape engulfed in Flames” que circundara y actuara como perfecto complemento de Fire (America) en la más reciente exposición personal de la artista en Lehmann Maupin Gallery, pierde mucho del dramatismo y carácter inmersivo de la misma, reduciendo su impacto definitivamente sobre el receptor.

“Sin título” (2/10) y  “Sin título” (4/10), de la serie Aguas baldías, 1992-1994, de Manuel Piña son las piezas que funcionan realmente como antesala a Internal Landcapes. La excelente ensayo fotográfico de Piña, realizado en La Habana durante el periodo crítico de 1992 y 1994, años marcados en el acontecer cubano por dos hechos vitales: La declaración del Periodo especial en tiempos de Paz en  diciembre de 1991 y la salida masiva de los balseros en el verano de 1994 que diera a conocerse como el maleconazo, registra de manera efectiva el sentir cubano del período donde todas las esperanzas e incluso la sobrevivencia cotidiana estaba cifrada allende el mar.

Justo antes de entrar a la sala de Internal Landscapes dos cuadros actúan como antinomia a uno y otro lado del horizonte. Son ellos, “Summer/ Verano”, 2007, de Enrique Martinez Celaya y  “Island (See-scape)”, 2010 de Yan Capote. En ambos casos asistimos a paisajes agrestes en los que el individuo, presente o no en el paisaje está confrontado a una situación límite. Ambas obras, marcados por la experiencia vivencial reflejan el drama existencial que tipifica a la identidad cubana contemporánea, lastrada por el desgarramiento interior y la renuncia. Como imágenes ante el espejo, la feliz comunión de estas obras resume la condición migratoria del drama cubano contemporáneo a través de sus dos caras opuestas: el exilio y el insilio.

Yoan Capote, Island (See-escape), 2010.

Colección del Pérez Art Museum Miami, adquirido con fondos proveído po Jorge M. Pérez.

Enrique Martínez Celaya, Summer / Verano, 2007.

Colección del Pérez Art Museum Miami, donación de Jorge M. Pérez.

Dentro de la galería que acoge Internal Landscapes dominan obras de carácter visceral, marcadas en su mayoría por el leitmotif de la relación para con el mar como vía de escape y signo identitario del cubano en tanto ser insular. Pareciera resonar a cada paso en las salas del museo el estigmatizante verso de Virgilio Piñera  “La maldita circunstancia del agua por todas partes”.

“Nacidos para ser libres”, 2012, de Juan Carlos Alom, es un ensayo-testimonio que enfatiza la estrecha relación del cubano para con el mar: esa suerte de zona franca dentro de la sociedad cubana donde único es posible a un tiempo el escape y reconciliación.  

Juan Carlos Alom, Nacidos para ser libres, 2012 (detalle).

Colección del Pérez Art Museum Miami, donación de Jorge M. Pérez. © Juan Carlos Alom; imágen cortesía del artista y El Apartamento, La Habana.

Cuadro del video I Scream, Therefore I Exist, 2011, por Antonia Wright.

Colección del Pérez Art Museum Miami, donación de Jorge M. Pérez.

El video “I Scream, Therefore, I Exist”, 2011, Antonia Wright, funciona como contraposición. El vasto paraje del azur insular es sustituido por la claustrofóbica sensación de la piscina en la que la artista en acto catártico ahoga su grito en confrontación generacional. Tras la angustia del primer plano, una pareja de ancianos se pasea de derecha en el agua sin reparar en el reclamo ahogado. Dado el contexto de la muestra, la obra es expresión de la marcada diferencia generacional  en cuanto a posiciones respecto a la isla y la problemática cubana en el sur de la Florida.

Bien diferentes en cuanto a soluciones formales, “Imitación de vuelo”, 1990, de José Bedia y “Beso en tierra muerta”, 2016, de Elizabeth Cerviño; abordan las aspiraciones del cubano, su deseo por convertir el rapto en vuelo o esa suerte de plegaria olvidada en tierra de nadie. De gran sentido poético, “Beso en tierra muerta”, es el resultado del ladrillo desbastado por la caligrafía que como cimiente penetra el suelo.

Vista de la expo con Beso en tierra muerta, 2016, por Elizabet Cerviño, en el piso.

Cortesía de Pérez Art Museum Miami.

“Caught”, 1993, de Luis Cruz Azaceta es una de las piezas más contundentes de la muestra. Azaceta ha sido uno de los artistas que con más vehemencia y carácter visceral ha captado el drama del emigrado. La noción del abandono, la violencia y  la renuncia son constantes en la trayectoria del artista. “Caught” resume el drama del emigrado que ha ya sorteado peligros innombrables (abandono de su hogar y su familia, peligroso tránsito por el estrecho de la Florida) en aras de un espacio de libertad para encontrarse asediado en altamar.

Luis Cruz Azaceta, Caught, 1993.

Colección del Pérez Art Museum Miami, donación de Jorge M. Pérez.

Ubicada justo en este álgido pasaje de la historia contemporánea cubana, “De la serie Migraciones II”, 1994, de Sandra Ramos; capta a un tiempo la angustia del inmigrante que ha de resumir su existencia en el restringido bagaje que puede cargar consigo y aunado a ello, las contradicciones y el desafío que implica el acto migratorio para con el adoctrinamiento recibido desde la más temprana infancia.

La obra que formara parte de la exposición personal “Migraciones” fue exhibida como muestra colateral a la V Bienal de La Habana en 1994 en una casa del Vedado. “De la serie Migraciones II” sintetiza una época donde el éxodo cubano llegó a uno de sus puntos más álgidos  y donde únicamente era posible abandonar el país de forma definitiva, deviniendo la maleta en un símbolo esencial de la vida del cubano.

Especial atención dentro de la muestra merece la excelente pieza de Tania Bruguera “Sunflower # 2”, 2002. La impactante obra, de soberbia economía de recursos es un poderosísimo compendio del sentir del cubano. Si bien, desde el punto de vista formal “Sunflower # 2” es un guiño ineludible a la extendida tradición del “dripping” americano, aquí más que chorreado, asistimos a la agresión directa del lienzo. La huella de los girasoles saturados de tinta y asestados contra el lienzo genera la impresión de impactos de bala o flores.

Una vista del expo con, a la derecha, Sunflowers, 2002, por Tania Bruguera.

Cortesía de worldredeye.com.

El girasol en la idiosincrasia cubana está asociado directamente a la Virgen de La Caridad del Cobre, Santa Patrona de la isla. “Cachita” –cariñosamente apodada así, profundamente arraigada en el sentir popular cubano, representa protección y mejor futuro. La tinta de color amarillo refiere a un tiempo a la virgen de La Caridad y al luminol, ese sólido amarillo cristalino utilizado en criminalística para hacer visible las huellas de sangre. Asistimos a la escena de un crimen. En “Sunflower # 2”, los girasoles –la fe y esperanza- arrostrada contra el muro vacío e impasible es un gesto de sencillez y fuerza insuperable.

Por supuesto, es necesario tener en cuenta que On the Horizon sólo se concentra en la última donación recibida por el museo excluyendo así otras obras de artistas cubanos que forman parte de la colección de dicha institución, como es el caso de “The Spy Ship”, 1994, de Julio Larraz–también donación de Jorge Perez- cuya obra hubiera entroncado de modo más feliz con la presente muestra. Aunque el museo cuenta con obras en su colección de Ana Mendieta, Carlos Alfonzo y Luis Gispert, esas obras no fueron donadas por el Sr. Pérez, y por esa razón no eran parte de la exposición.

Una vista de la expo con, de la izquierda: Jorge & Larry, Unique Pieces from the Collection: Relics of the Tatar Princess, 2015–16; Roberto Fabelo, Caldosa #1, 2015; Manuel Mendive, Energías I, 2013; José Bedia, Imitación de vuelo, 1990; Juan Roberto Diago, Un hijo de Dios, 2011.

Cortesía de Pérez Art Museum Miami

On The Horizon: Contemporary Cuban Art from the Jorge M. Pérez Collection es esa pizca de sal esencial a la continuada labor y compromiso del PAMM para con el arte cubano, tarea encomiable que podría a vencer, a la larga, el sin sentido estigma del dentro-fuera que ha caracterizado a la cultura cubana contemporánea. Es, con tal ánimo, que aplaudimos la presente muestra.

Paisajes interiores, capítulo 1 de On the Horizon, corre hasta el 1 de septiembre.

Janet Batet (La Habana, Cuba) es curadora independiente, crítica de arte y ensayista. Actualmente vive en Miami. Ex investigadora y curadora del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales y ex profesora del Instituto Superior de Arte, ambos en La Habana. Sus artículos sobre las prácticas artísticas se publican regularmente en Art Nexus, Pulse Art, Arte al Día, Art Experience: NYC, y El Nuevo Herald, entre otros.