Friday December 15, 2017

Nuevo cine cubano: Muestra de filmes llegan a universidad de Nueva York

De cineastas emergentes, sin los cliches turísticos usuales

"Abecé" (2013) por Diana Montero, en la pantalla en NYU.

Foto: Lidia Hernández Tapia.

Cuando en los próximos 20 o 30 años se escriba la historia de las últimas décadas en Cuba, lastimosamente será posible encontrar en periódicos y noticieros de televisión ciertos relatos. Los testimonios de homosexuales que se reúnen para tener sexo en las ruinas de una fortaleza militar; una madre de 12 años de edad en la Sierra Maestra; el diálogo entre un hombre que se va del país y su familia en el exterior, a través de la wifi de un parque. En ese momento, cuando se necesite reescribir la memoria, los documentales hechos por los realizadores audiovisuales independientes podrían salvarnos del olvido como nación.

Una muestra de 6 cortometrajes realizados entre 2013 y 2016 fue presentada recientamente en el centro Juan Carlos I de España en la New York University, como parte del panel “Lentes Cubanos: Cine Contemporáneo y Cineastas emergentes”. El evento se planeó durante casi un año, hasta que fue posible que varios de los realizadores se reunieran en la ciudad de Nueva York para presentar sus obras e intercambiar criterios con la audiencia presente.

Foto: Lidia Hernández Tapia.

Una muestra así es también un premio para los jóvenes que insisten en hacer cine, más allá de las condiciones adversas.

La muestra permitió exhibir materiales de una generación de cineastas cubanos cuya obra es poco conocida en Estados Unidos, “permitiéndonos acercar a los dos países a través de historias y visiones sobre Cuba que no son las que usualmente llegan a NY, cineastas con una visión desprejuiciada y con estilos y maneras de hacer diferentes a lo que el cine cubano acostumbra a mostrar sobre el país, su identidad”, comentó Jesus Hernandez, director de la compañía productora Bach Media radicada en New York, que curó la muestra y coordinó el evento.

De la izquierda: Realizadores Marcel Beltrán, Ivonne Cotorruelo, Zoe García y Alán González con el moderador Jesús Hernández.

Foto: Lidia Hernández Tapia.

“Cuban Lens” logró materializarse luego de un año de conversaciones con el patrocinio del Centro Rey Juan Carlos I de la Universidad de Nueva York (NYU) como parte del Seminario Sawyer Cuban Futures Beyond the Market financiado por la Andrew W. Mellon Foundation.

Las obras fueron realizadas por egresados y actuales estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV), como ejercicios de curso, o después de graduarse. Varios de los documentales han participado también en importantes festivales del mundo, como “Limbo” en Documenta Madrid, y “Conectifai” en Sundance y el Miami Film Festival.

Un cuadro de Conectifai (2016) por Zoe García.

Cortesía de Vimeo.

Zoe García, la directora de “Conectifai” (2016), comentó sobre el proceso de realización de sobre su obra. La hizo con el apuro de quien desea documentar un fenómeno social antes de su desaparición inminente: la transformación de los espacios públicos donde las personas se conectan a la red wifi. Un año después, contrario a sus expectativas, el paisaje no ha variado mucho. Y aun con el cierto apuro con que fue grabado Conectifai, se disfruta en la obra cierta poética de la urgencia, del documentalista consciente de que trabaja contra el tiempo, y que cuando sacrifica la pulcritud técnica de ciertos planos, pretende resarcirlo con el valor de su documento.

Bajo, un corto clip de “Conectifai”.

“Abecé” (2013), de Diana Montero, fue una de las obras que más cautivó a la audiencia. Es la historia de Leoneidi, una niña que con 12 años dio a luz y a partir de ese suceso, su vida se divide entre sus obligaciones como esposa, madre y el ánimo lúdico propio de su edad. La obra es el resultado de un ejercicio de clase en la EICTV, para el cual su autora se trasladó a la Sierra Maestra durante 40 días, con la encomienda de encontrar una historia en el terreno y producirla en una semana.

Es la historia de una mujer, que mejora aún más por el hecho de ser “hilvanada” por otra mujer, en este caso Diana Montero. La directora entrevista a la niña en varias escenas a lo largo del film, pero solo se le escucha cuando hace las preguntas. Su tono de voz debe ser lo suficientemente neutral para no condicionar ciertas respuestas, y al mismo tiempo cuidarse de no intimidar demasiado a la muchacha.

Cortesía de TAFFNY.

Con la decisión de incluir sus preguntas, la entrevistadora abre la puerta a que la historia sea también sobre ella, sobre su viaje hasta ese lugar remoto al que seguramente no habría llegado, de no ser por el trabajo que debe realizar. Entendemos que no es solo la situación de la niña, sino el contraste entre dos mundos y dos destinos bien diferentes. Pareciera a ratos como si Diana Montero buscara respuestas sobre sí misma, o si se preguntara a sí misma cómo habría sido su vida en esas circunstancias.

En otra de las obras presentadas, “Batería” (2016), Damián Sáinz construye un relato de un lugar donde homosexuales de La Habana tienen encuentros sexuales, práctica conocida como cruising. A falta de espacios privados donde efectuar sus encuentros amorosos, o de pretender ocultar su orientación sexual incluso a sus familiares. Es un film duro que arroja verdades incómodas, como la persistencia de tabúes y marginalización que aún sufren las personas homosexuales en Cuba. Ninguno de los sujetos sale en cámara, solo sus voces, ante el pedido de no revelar sus identidades.

Un cuadro de Batería (2016) por Damián Sáinz.

Cortesía de Vimeo.

El relato asume el reto entonces de convertir al lugar, las ruinas, en personaje. La cámara recorre las paredes descascaradas, muestra la vegetación que se apodera de los muros, ventanas rotas. Los mensajes escritos con tierra o raspados en paredes recuerdan a ratos las pinturas rupestres, quieren cuestionar quizá cuánta civilización existe, si uno se aleja algunos kilómetros más allá del centro de La Habana.

Bajo, un corto clip de “Batería”. 

Lidia Hernández Tapia (Holguín, 1991) Estudió Periodismo en la Universidad de La Habana (2013) y trabajó en varios medios de prensa en Cuba, como la revista OnCuba magazine. Actualmente cursa Maestría en Periodismo en CUNY Graduate School of Journalism, New York.