Monday December 11, 2017

En "Pacific Standard Time", Mirando a una Cuba Digital

En el Torrance Art Museum, The Cuban Matrix explora el "mercado digital" de la isla

En el Torrance Art Museum: Alejandro Figueredo Díaz-Perera, Dissonance (Discordancia), 2015.

Cortesía de Alejandro Figueredo Díaz-Perrera.

Así como la "Pacific Standard Time" rueda sobre los museos de California del Sur, continuamos centrándonos en exposiciones que se focalizan en Cuban y en artistas cubanos. Aquí, ofrecemos una mirada a The Cuban Matrix.
 
Destacando 10 artistas de la isla, The Cuban Matrix exhibe obras de arte que reflejan la limitada conectividad digital con la que viven los cubanos, así como las soluciones que diseñan para lidiar con ella.
 
Organizada por Maurizzio Hector Pineda, Benjamin W. Tippin y Melissa Tran bajo la dirección del director del Torrance Art Museum, Max Presneill, la exposición toma como su inspiración y metáfora "El Paquete Semanal", un paquete terabyte que conecta cubanos entre ellos y con el mundo. 
 
Artistas en The Cuban Matrix incluyen Alejandro Figueredo Díaz-Perera, Ariamna Contino Mendoza & Alex Hernández Dueñas, Diana Fonseca, Esterio Segura, Jorge Otero Escobar, Tony Labat con Juan Carlos Alom, Francisco Masó, y Reynier Leyva Novo.

Ariamna Contino Mendoza & Alex Hernández Dueñas, Economía Latinamericano comparación del PIB del 2015 con las prediciones del 2016, de la serie Miltancia Estetica, 2014–2017.

Cortesía de Torrance Art Museum.

Aquí, una selección de obras en la exhibición, con fragmentos de su texto introductorio.

El enfoque de The Cuban Matrix es la cultura compartida de mercado digital sin conexión que ha surgido alrededor del fenómeno de "El Paquete Semanal": un paquete terabyte semanal de entretenimiento, páginas web descargadas e información que se transporta a Cuba, compartida y consumida en toda la sociedad cubana.

Las obras de esta exposición se ven atenuadas por el limitado acceso a los sistemas de información virtual que la mayoría del mundo desarrollado da por sentado. Los artistas y sus obras están moldeados por estas limitaciones y las respuestas culturales que crecieron para satisfacerlas.

Aunque Cuba, recientemente, introdujo puntos de acceso público en los parques, que se han transformado en espacios de recolección e intercambio y, más recientemente, se han concedido conexiones privadas de acceso a Internet, el acceso directo a Internet global sigue siendo duramente limitado: en términos económicos y geográficos. El wi-fi público es costoso y lento, con velocidades que impiden compartir archivos más grandes y medios de transmisión.

Un cuadro del video Aislado/Conectado (Connectify), 2017, por Tony Labat con Juan Carlos Alom.

Cortesía de Torrance Art Museum.

Mientras que el flujo de información de alta velocidad y constantemente disponible que forma el sello distintivo de las sociedades contemporáneas en el norte global no está disponible en este momento para el pueblo de Cuba, "El Paquete Semanal" forma una solución única e ingeniosa. Se compra barato y se distribuye de mano en mano, compartida y descargada. Contiene todo, desde entretenimiento a software a noticias internacionales, "El Paquete" actúa como un objeto mediador de Cuba y del resto del mundo.

Esterio Segura, Fotografía 11, 2017, de la serie Los Secretos.

Cortesía de Torrance Art Museum.

Las obras que componen The Cuban Matrix exploran aspectos de esta mediación. Los trabajos de una generación más vieja navegan objetos y espacios de comunidad y protesta, precursores de los espacios digitales de encuentro de resistencia. Otras obras ejemplifican el cosmopolitismo histórico cubano que a través de "El Paquete" se acentúa y enriquece.

Un cuadro del video El Sol y Tú, 2016, por Diana Fonseca.

Cortesía de El Apartamiento.

Los cubanos, tal vez incluso más que muchos otros pueblos americanos, son profundamente conscientes del mundo que habitan. Esta conciencia y facilidad cultural persiste a pesar del aislamiento económico que ha sufrido Cuba a lo largo de la última mitad del siglo XX y principios del XXI.

Francisco Masó, en la escalera, durante la instalación de su obra Colección Todo x 25, 2017, en el museo.

Cortesía de Torrance Art Museum.

Las obras reflejan la expansión del "mercado" digital en la sociedad cubana: el acceso al software, la conciencia globo-política, el intercambio de ideas y la comunidad artística internacional.

Jorge Otero Escobar, Estampida, 2014, de la serie War Hero.

Cortesía de Torrance Art Museum.

Hemos tomado esta exposición como una oportunidad para hablar de una Cuba que no se discute a menudo: una Cuba digital. Este momento en Cuba está lleno de incertidumbre: la normalización de las relaciones internacionales, el futuro de la identidad cubana, su propio futuro político y muchos más.

Reynier Leyva Novo, Revolver Calixto García Iñiguez, 2012, de la serie El Deseo De Morir par Otros.

Cortesía de Torrance Art Museum.

Pero más allá de eso, una Cuba que navega dos realidades temporales distintas: la realidad del aislamiento económico – el bloqueo o embargo – y la de la comunicación instantánea y la velocidad interminable. Es "El Paquete" que forma una intersección entre estos dos. Es a la vez la metáfora y la exégesis exclusivamente cubana de su tiempo y lugar.

The Cuban Matrix corre hasta el 4 de noviembre en el Torrance Art Museum.