Wednesday August 16, 2017

En conversación: Elizabeth Cerejido, Parte 1

La curadora conversa sobre su nuevo proyecto de intercambio de artistas entre La Habana y Miami

En la exposición individual de Rocío García en Factoría Habana, con la curadora Onedys Calvo. Los artistas en el grupo, de la izquierda:Rubén Millares, Antonia Wright, Manny Prieres, Bert Rodríguez, Marcos Valella.

Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogos sobre Arte Cubano

Entre los muchos ciudadanos estadounidenses que visitaron La Habana por primera vez durante la Bienal estuvieron un grupo de artistas cubano-americanos que participaron en el proyecto Dialogues in Cuban Art (Diálogos sobre Arte Cubano). La organizadora, curadora con sede en Miami Elizabeth Cerejido, habla sobre el viaje, los artistas cubanos que vendrán a Miami el año próximo, y lo que significa enfrentar "el binario Habana-Miami."

En una conversación con la editora neoyorkina del sitio Noticias de Arte Cubano Susan Delson, Cerejido explica su visión para el proyecto, los artistas involucrados, y hacia dónde se dirige el arte cubano en los próximos cinco años.

Vamos a empezar con un rápido esquema de Diálogos sobre el Arte Cubano. ¿Cuáles son los elementos que estás trabajando?

La estructura inicial es un intercambio formal básico que ocurrió a finales de mayo, con un grupo de cubano-americanos que fueron a La Habana, conocieron a sus colegas y fueron capaces de presentar sus trabajos de una manera pública y oficial. Eso sucedió tanto en Casa de las Américas como en la Fundación Ludwig.

En una presentación en la Fundación Ludwig, los artistas del grupo hablaron con artistas de la isla. De la izquierda: Rubén Millares, Marcos Valella, Manny Prierez, Elizabeth Cererjido, and Juana Valdés.

Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogos sobre Arte Cubano



Mi plan es duplicar esa experiencia invitando a un grupo de artistas cubanos, historiadores del arte y curadores aquí en Miami. Me imagino alquilar un autobús, y que ellos vayan de estudio en estudio como uno hace en La Habana. Las conversaciones serán patrocinadas por el Instituto de Investigaciones Cubanas.

El tercer componente es una exposición en La Habana y Miami. El trabajo en la exposición abordará específicamente la experiencia de intercambio, ya sea a través de colaboraciones entre dos o tres artistas u obras individuales que nacieron de esa experiencia.

También hay una publicación en mente.  Originalmente, había querido que la exposición estuviera acompañada de un catálogo de la exposición, pero al hablar con Mia Leonin, que es parte de nuestro equipo editorial, pensamos en una publicación que se asemejara más a esta idea de intercambio. Habría evidentemente ensayos que abordarían los aspectos más académicos de las cuestiones relacionadas con el proyecto, pero podría también haber un lugar para las voces, un relato personal de cómo estos artistas experimentan este proyecto.

¿Cómo se te ocurrió la idea del proyecto? ¿Cómo encaja en tu propia trayectoria en el arte cubano contemporáneo?

Estoy muy interesada en los temas de la identidad cultural, tanto desde un punto de vista personal como cubana-americana y también desde el punto de vista profesional como historiadora y curadora.

El segundo dia de la mesa redonda con artistas en la Casa de las Américas. De la izquierda: Cristina Vives de Casa de las Américas, la moderadora de la conversación; Marcos Valella; Humberto Díaz; Glenda León; Rubén Millares; Antonia Wright; Reynier Leyva Novo.

Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogos sobre Arte Cubano



Participé en un programa de intercambio cultural en el 2002, y había estado valorando la idea de llevar grupos de cubanos-estadounidenses a Cuba. Realmente cuajó después de regresar de un viaje con estudiantes del Instituto de Arte de Chicago, dirigido por Rachel Weiss. Los encuentros de los estudiantes con los artistas y las conversaciones que surgieron de las visitas a los estudios me llevaron a pensar que estas ideas tendrían más repercusión para los estadounidenses-específicamente los artistas cubanos-americanos.  

Entre mi viaje en el 2002 y mi visita al Instituto de Arte, viajé periódicamente a Cuba para investigar sobre mi tesis de maestría o mis propios proyectos. Sentí que todo esto era una preparación para este proyecto.

¿Cómo se seleccionaron a los artistas cubano-americanos para la primera parte del intercambio?

Uno de los criterios favorecía a artistas que no habían estado en Cuba o no habían escuchado mucho sobre la escena del arte cubano.

Debían también tener fuertes lazos con Miami. Una cuestión de fondo es confrontar el binario Miami-La Habana directamente, de frente. Porque creo que un cubano-americano que ha sido criado en Boston, por ejemplo, es diferente de aquel que ha sido criado aquí en Miami y formado aquí artísticamente. Quería que este primer grupo estuviera formado por la experiencia de Miami específicamente.

También era importante que estuvieran activamente involucrados en una carrera artística y hubieran tenido cierto éxito como artistas.

Había estado muy en contacto con las diferentes generaciones de artistas cubano-americanos. Personalmente envié correos electrónicos dándoles la idea del proyecto- esto fue mucho antes de imaginarme que la Fundación Knight lo financiaría. Me reuní con ellos en persona y hablé largo y tendido sobre mis antecedentes, mi interés, y por qué consideraba era importante.

Tan pronto supe que la Fundación Knight estaba comprometida y [ el filántropo y coleccionista de Miami] Jorge Pérez nos dio los fondos, formé un pequeño comité. Algunos miembros del comité también sugirieron artistas que yo tenía en mente, pero por alguna razón no los había contactado. Me refiero específicamente a Bert Rodríguez y Manny Prieres. No habían recibido mis mensajes de correo electrónico, pero a través de alguien en el comité se enteraron del proyecto y dijeron que sí.

Siempre quise mantenerlo en un grupo pequeño, no más de ocho a diez. Los siete que llegaron fueron los que decidieron comprometerse con la idea y sintieron que estaban dispuestos a tener esta experiencia.

¿Había siempre planeado traer a los artistas a La Habana durante la Bienal?

En realidad, no estaba en mis planes ir durante la Bienal, porque pensé que sería una distracción para lo que estábamos tratando de lograr. En principio acordamos una fecha a principios de marzo, pero por razones personales y logísticas, las presentaciones se pospusieron para junio.

Me di cuenta de que también podríamos ir unos días antes, de modo que para el momento en que se hicieran las presentaciones, el grupo tendría alguna idea de cómo era la Habana, y la oportunidad de hablar con algunos de los artistas.  

¿Cuál fue el itinerario?

Estuvo bastante lleno. Los primeros días, hicimos cosas convencionales. Fuimos al Museo Nacional, Factoría Habana, y también a la Galería Habana, porque quería que ellos tuvieran una idea de cómo funciona una galería comercial dentro de un sistema como el de Cuba. Tuvimos una gran conversación con el director, Luis Miret. Fuimos a la casa de Ella Cisneros, fue muy amable y nos encontramos allí. Cenamos con Juanito Delgado, creador de Detrás del muro, e hicimos un fascinante recorrido por el ISA liderado por Felipe Dulzaides.

Una visita guiada de la Galería Habana con el director Luis Miret (a la derecha).

Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogos sobre Arte Cubano



El itinerario incluyó muchas visitas a estudios. Nos reunimos con Glenda León, Abel Barroso, y con Samuel Riera, que dirige un proyecto interesante del arte cubano foráneo. Tuvimos una gran visita de estudio con Ernesto Leal, un artista que tiende a estar fuera del radar de la corriente principal. El grupo realmente respondió a su trabajo.

Una visita al studio de Samuel Riera (a la derecha), director del Proyecto Art Brut. Miembros del grupo, de la izquierda: Leyden Rodríguez Casanova, Bert Rodríguez, Manny Prieres. La obra al fondo es de Misleidys F. Castillo Pedroso.

Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogos sobre Arte Cubano



También nos reunimos con Wifredo Prieto, a quien el grupo conocía más como artista. Ellos se sintieron fascinados por la obra de José Ángel Toirac, quien es parte del proyecto-y su capacidad de articular los conceptos. Nos encontramos con un muy interesante artista dentro del colectivo femenino en Miramar, Estudio 7ma y 60.

Una visita al studio de José Ángel Toirac (cerca la puerta). Miembros del grupo, de la izquierda: Antonia Wright, Bert Rodríguez, Juana Valdés, Leyden Rodríguez Casanova, Elizabeth Cerejido, Manny Prieres.

Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogos sobre Arte Cubano



También nos reunimos con Javier Castro, quien es un artista prometedor, sobre todo en video ya que tiene obras realmente buenas. Otra joven artista, Yornel Martínez, tuvo una intervención muy bien pensada en una librería.

Hubo un par de artistas, como es el caso Esterio Segura, que no pudieron reunirse con nosotros, pero participaron en las conversaciones. Tuvimos un gran intercambio con Reynier Leyva Novo. Con Humberto Díaz también. Fue uno de los artistas que se presentaron en Casa las Américas, y después el grupo tuvo una buena oportunidad de hablar con él.

¿Cuál consideras fue el mayor atractivo del viaje para los artistas cubano-americanos?

La oportunidad de experimentar Cuba por sí mismos, conocer una estructura que influye tanto a nivel personal como profesional ya que la idea que ellos tienen de Cuba realmente ha sido moldeada por recuerdos de otras personas, por nuestros padres, nuestros abuelos, por figuras políticas. Se habla mucho de Cuba. Para ellos, llegar allí y enfrentar esa realidad por sí mismos realmente les cambió la vida.

¿Qué hay de los artistas cubanos que conocieron?

Por la parte cubana, seguí recibiendo comentarios de los artistas acerca de cuan sorprendidos estaban al conocer el trabajo que los artistas hacen aquí.

Una cosa que se pierde en la narrativa Miami-La Habana es el trabajo que hacen los artistas cubanos en Miami. Hayvarias generaciones de artistas con diversas experiencias socio-econónmicas y politicas que han hecho de Miami su hogar. Y hay una percepción en Cuba que lo peor para los artistas cubanos es terminar en Miami, o sea que es un callejón sin salida. Yo creo que esa percepción ha sido nutrida por el mercado del arte que tiende a favorecer el arte producido en Cuba, pero también la politica de exilio que hasta hace poco se ha considerado como monolitica y retrograda.

No se han interesado much por detenerse a conocer con más profundidad la producción artistica de artistas cubanos representativos de varias generaciones. Este projecto intent cambiar esa dinámica.

Hay una percepción en particular acerca de la generación de los años ochenta que llegó a Miami en la década de 1990-que la mayoría de ellos se desvaneció. Eso es un estereotipo que se repite, y, obviamente, no se funda en la verdad.

Así que para los artistas cubanos, fue realmente bueno conocer a un grupo de artistas de Miami con ideas frescas, innovadores, que tienen una fuerte premisa conceptual de su trabajo, y que comparten algunas de las mismas ideas.

Siguiente: La parte de Miami en el intercambio, la exposición, y hacia dónde se dirige el arte cubano.

Susan Delson es editora en Nueva York de Cuban Art News desde el año 2009. Ex miembro del Departamento de Educación del Metropolitan Museum of Art, ha sido editora para instituciones como Museum of Modern Art, Asia Society, El Museo del Barrio. Entre sus obras, ha escrito el estudio y biografía cinematográfica de "Dudley Murphy, Hollywood Wild Card" y editó "Ai Weiwei: Circle of Animals". Ha sido editora de revistas como Forbes, Louise Blouin Media, y otras.