Wednesday December 13, 2017

En Charla con Ángela Valella

La ganadora en el año 2013 del Premio Fundación Cintas comparte sobre su trabajo.

La señal de neón instalado para un evento-exhibición de The Nightclub, 2012

Cortesía de Ángela Valella

Artista, educadora y más recientemente, curadora, la cubana Ángela Valella, residente en Miami, ha recibido en este año el Cintas Foundation Fellowship.Valia Garzón conversa con Ángela sobre su trabajo, influencias y las próximas ideas a explorar.

Conocí a Ángela Valella desde 1991 a propósito del proyecto Memoria. Artes Visuales Cubanas del siglo XX, y su posterior publicación. Ángela fue incluída como artista. Hoy tenemos la oportunidad de acercarnos a su producción más reciente en esta conversación, cuyo pretexto es su premio en la CINTAS Foundation Fellowship Award de 2013.

Has desarrollado tu trabajo, sin interrupciones, desde la década de los 70. ¿Cuáles han sido las ideas centrales sobre las que ha girado tu proceso creativo en estos años?

Pienso que el problema de la identidad es cambiante, según nos movemos. Nuestra identidad está formada por contornos fijos, líneas duras culturales y la lógica binaria. Esto, más que ser un instrumento de relación entre nosotros, nos divide en sujetos y predicados. He participado en colectivos donde he sido artista cubana y después me he movido a otras cosas donde me consideran artista-mujer, y otros proyectos en que los patrones son generacionales y la lista sigue. Toda una manera de catalogar y archivar, ideas totalmente modernas.

En la muestra del Premio Fundación Cintas, una vista de f Ángela Valella, Guided Tours, 2012, y la escultura Eliot, 2013

Cortesía de Ángela Valella

Este pensamiento está cambiando, sobretodo los artistas están proponiendo otras cosas más allá de la nacionalidad, o el mainstream cultural, el discurso del individuo y su sentido de identidad. Muchas veces la producción artística, más que un modelo rizomático, es por mimesis y oposición.

Detalle de Ángela Valella, Guided Tours, 2012

Cortesía de Ángela Valella

Mis problemas principales e ideas centrales han sido el lenguaje de la forma, y también he explorado las ideas sociales y políticas de las que nonos podemos separar, como reacción al medio en que vivimos. La problemática de la construcción de identidad es tratar de quitarse del medio, está más relacionada con como te miran los otros.

En el último año has realizado  proyectos curatoriales que cruzan una delgada línea entre tus propuestas y las de otros artistas (Never Ending Moment, Art Link Gallery, Miami, 2013), o reflexionan sobre problemáticas de la escena artística local (The Nightclub, Miami, 2012). ¿Cuáles son las motivaciones de estos proyectos y sus particularidades?

He estado siempre muy involucrada en trabajos de equipos, en gestiones culturales y también docentes. Es una línea fina, tus propuestas y conceptualizaciones se convierten en las del colectivo. The Nightclub es un proyecto que duró exactamente un año, donde cada mes se producía un evento-exhibición, conferencias y charlas. Más de ochenta y dos artistas y cinco curadores participaron, la mayoría locales, pero también invitamos a artistas que residen en otras ciudades.

The Nightclub, 2012

Cortesía de Ángela Valella

El proyecto ha ido creciendo y junto con otros proyectos periféricos, fuera de los museos y las instituciones, es de mucho interés, le da una total libertad de participación y de propuestas a los artistas que fungen en este caso de curadores e inclusive a curadores en papel de artistas. Su restricción es que sólo dura cuatro horas, una sola noche. Y es completamente efímero, y nómada. Nunca pasa igual ni está en el mismo sitio, como cualquier proceso. Lo único que existe es la señal de neón, que se traslada de un lugar a otro, y que convoca la participación del público. Su mismo nombre explica el concepto de lugar y tiempo.

Me motiva crear proyectos experimentales y lúdicos, es como un laboratorio de ideas que constantemente se están gestando y poniendo a prueba. Con TheNightclub se hacen evidentes muchos problemas de la relación curador-artista, problemas de mercado y participativo. Me interesa tener los medios para en el futuro hacer una publicación sobre este proyecto.

Tu propuesta para la Fundación Cintas este año explora ideas relacionadas con la percepción individual, el espacio pictórico y las prácticas participativas. ¿Cómo surgió esta idea y qué referencias usaste para la creación de este proyecto?

Esta instalación es la parte central de la muestra Apply it to this side (Póngalo en este lado) que presenté en Art Media Gallery, de Miami, el pasado mes de mayo, curada por José Antonio Navarrete.

On being slightly suspicious (Acerca de ser un poco sospechoso), metafóricamente hablando, es una máquina productora de imágenes que transitan por espacios no comunes: paneles trasparentes de plexiglass, planchas semi-opacas de PVC, una escultura en arcilla mojada y otros objetos.

Ángela Valella, On being slightly suspicious, 2013

Cortesía de Ángela Valella

Estas imágenes producen sobre los soportes movimientos repetitivos, a menos que aprietes pausa, y con un sonido que por momentos puede ser perturbador, además de la luz de dos videos proyectores  que se confabulan para reunir elementos formales. En estas imágenes pueden aparecer referentes como Mondrian, Rodchenko, Malevich y otros.

Me interesa con esto hablar sobre la invención de la abstracción, que empezó a formar parte del campo subjetivo hace cien años en 1911. Cuando fui desarrollando esta idea me di cuenta que estamos viviendo en una época muy similar a esas primeras décadas del siglo XX, en cuanto al desarrollo de la tecnología, la ciencia y nuevas ideas. Con esta obra también me impongo la tarea de realizar un comentario personal al lenguaje modernista con todas sus preguntas, algunas todavía en efervescencia.

En On being slightly suspicious el desafío fue llevar al plano tri-dimensional todo el contenido en la superficie de una mesa angosta de madera con tonos naranja, plataforma que diseñéyo misma y que concebí con una base para esconder los cables y los artificios de sonido.

Las impresiones en papel crystal-clear, “Afterimages”, (“Después de la imagen”), son colocadas en la pared intervenida por una franja amarilla, constituyendo el resultado matérico de la producción de imágenes y su recepción. Ellas están formadas por collages escaneados de capas transparentes de diferente colores usando también un cristal de aumento. Estas imágenes pueden ser infinitas, pero sólo hay tres en la muestra y son creadas por el público mas allá del perenne movimiento de luz. El observador agrega también un color más, a través de uno de los paneles según se coloca en el campo visual que ha elegido para apreciar la obra. El sujeto en “real time” reemplaza su proyección y experiencia física.

Ángela Valella, Afterimages 1.11:1, 2013

Cortesía de Ángela Valella

Como investigación reúno un sin fin de cosas que van sucediendo a lo largo del proceso artístico, que es complicado, sobretodo cuando te dejas llevar por él y suscomponentes, más emocionales que racionales. No todo puede ser planeado desde el principio y se improvisa con la misma presión que va sucediendo. Como referentes tengo los principios del Bauhaus; Lo Neutro, de Roland Barthes; Merzbau, de Kurt Schwitters y Capitalismo y Esquizofrenia, de Deleuze y Guattari.

¿Que viene después de On being slightly suspicious?

Tengo diferentes propuestas para muy diversos espacios, también deseo hacer una pieza de arte público, y The Nightclub está esperando continuar el próximo año en un museo y un centro de arte.

He comenzado a pintar en paneles, que serán parte de la próxima instalación que va a constar de varios videos proyectores simultáneamente.

Paralelamente, estoy comenzando un proyecto más difícil: con la obra de mi mamá, escritora y poeta, que dejó un legado de sesenta años de trabajo sin publicar. Es algo que quiero presentar ante todo como un archivo visual, ella  ilustraba y pintaba sus propios cuadernos y portadas. La muestra se titula, “Carta de una enamorada” basándome en la novela homónima de Stefan Zweig, de 1922, y una película posterior, del mismo nombre realizada en 1948.

Estoy interesada en los efectos perceptuales y subjetivos, cómo nos reflejamos en proyecciones sicológicas, y la posibilidad de objetivos paralelos, como el tercero que camina siempre a tu lado y nunca te percatas, que no reconoces como un hombre o mujer sino como “otro”. En esa dirección quiero que camine también mi obra en los próximos años.

Valia Garzón Díaz (La Habana, Cuba, 1968) Historiadora de Arte por la Universidad de La Habana. Es coautora del libro Memoria. Artes Visuales Cubanas del siglo XX. Escribe regularmente para Artnexus y otras publicaciones. Es fundadora de Consultores de Arte, empresa que asesora a coleccionistas de arte.