Monday December 11, 2017

En Aquisgrán, el Arte Cubano da un Giro Completo

Una exposición en el Ludwig Forum establece diálogos entre el arte de la década de 1990 y el arte cubano actual.

Kcho, Sin título, 1994.

Cortesía de Glexis Novoa.

La exposición Arte x Cuba: Perspectivas Contemporáneas desde 1989 fue inaugurado el mes pasado en el Ludwig Forum de Aquisgrán, Alemania. En una entrevista por correo electrónico, los co-curadores Andreas Beitin y Tonel (Antonio Eligio) hablaron sobre la muestra y la trayectoria del arte cubano contemporáneo.

¿Cuál es la idea principal de la exposición?

Andreas Beitin: El concepto general de la exposición es contrastar las obras cubanas de la Colección Ludwig -una de las primeras y mayores colecciones de arte contemporáneo cubano en Europa- con obras actuales.

Esto no sólo esclarece 30 años de historia del arte cubano, sino que también hace que su desarrollo sea muy evidente. Podemos ver la expansión de los medios de comunicación, la diferenciación de temas y la rigurosidad de motivos que han desempeñado un papel importante desde la década de 1980 hasta el "Período Especial", e incluso la actualidad. Estos motivos van desde elementos iconográficos como la isla y el machete, hasta representaciones cambiantes de los cuerpos masculino y femenino, a un enfoque en comunidades y segmentos específicos de la sociedad cubana, a un comentario crítico sobre el papel de los medios de comunicación y la propaganda.

Una vista de la exposición con, de la izquierda, obras por Santiago Rodríguez Olazabal; Carlos García de la Nuez; Kcho; Belkis Ayón; DIP (María Victoria Portelles); y José Bedia.

©Ludwig Forum für Internationale Kunst, Aachen. Foto: Carl Brunn.

El centro de atención es el diálogo entre las generaciones de artistas y el diálogo entre el ayer y el hoy, así como entre Alemania y Cuba.
  
¿Qué sentido tiene este enfoque en este momento?

Tonel: Han pasado más de 27 años desde que la muestra Cuba O.K. abrió en el Kunsthalle Dusseldorf, llamando la atención de Peter e Irene Ludwig. Comenzaron su colección de arte cubano contemporáneo mediante la adquisición de muchas de las obras expuestas allí.

En las décadas transcurridas desde Cuba O.K., la colección Ludwig fue exhibida en su totalidad sólo mínimamente. Y rara vez fue exhibida en diálogo con el arte cubano creado después de los años en que los coleccionistas alemanes estaban más comprometidos con Cuba (aproximadamente, 1990 a 1996).

Pensamos que ha llegado el momento de revisar esta colección que -sería justo decir- contiene numerosas obras que, vistas hoy, pueden considerarse clásicos desde principios de los noventa. Y también es un buen momento para una amplia confrontación de obras que daría a las audiencias alemanas y europeas un panorama más preciso -aunque parcial- de la evolución de las artes visuales cubanas desde fines de los años 80 hasta la actualidad.

¿Cómo la presentación física de las obras ayuda a crear el tipo de comparaciones que le interesan? ¿Podría darnos un ejemplo de un grupo de obras que la muestra presente juntas?

AB: Al comienzo de la exposición, tenemos una presentación cara a cara de una gran pintura de la Colección Ludwig, titulada Triptych (por Tanya Angulo, Juan P. Ballester, José A. Toirac del grupo ABTV) y Mass, una nueva obra fotográfica de Adrián Fernández.

Tanya Angulo, Juan P. Ballester, José A. Toirac, Tríptico, 1991.

©Peter und Irene Ludwig Collection, Ludwig Forum für Internationale Kunst, Aachen. 

La pintura, de 1990, muestra, entre otras cosas, una reproducción de una fotografía tomada de un periódico Granma, de soldados cubanos regresando a casa después de la exitosa operación militar en Angola, en la que Cuba estuvo involucrada [en la década de los 1970 y también en los finales de los 1980 y principios de los 1990].

El estado caribeño estaba en una mala situación económica en ese momento [durante el “periodo especial” de los 1990] y podemos inferir que los periódicos querían distraer la atención de sus lectores de los problemas internos y señalar el exitoso despliegue militar en el extranjero -una táctica bien conocida. Así que la pintura subraya la impresión o la manipulación de las masas.

Esta pintura de múltiples partes se yuxtapone a la fotografía a gran escala de Fernández. En la Misa, Fernández se ha apropiado de un adorno de un sello postal, que representa a una gran multitud de ciudadanos reunidos en la Plaza de la Revolución, probablemente escuchando uno de los discursos de Fidel Castro.

Adrián Fernández Milanés, Masa, 2015, de la serie Requiem (Deporte y espacio).

Cortesía de Tonel (Antonio Eligio)

Durante más de 25 años, en el campo de la pintura y la fotografía, ambas obras tratan del mismo fenómeno: la representación de las masas y la mediación de los medios de comunicación y propaganda en la creación y difusión de ciertas imágenes. La comparación resultante ofrece una impresionante entrada para algunos de los temas que la exposición plantea.

Cuando instaló la muestra y vio las obras en el espacio, ¿descubrió nuevas relaciones que no había previsto? ¿Algún otro descubrimiento interesante?

T: En mi experiencia, la mayoría de los proyectos curatoriales toman su forma final, conceptualmente hablando, sólo cuando la exposición está instalada. Creo que esta muestra no fue la excepción. Así que la respuesta es "sí" a la primera parte de su pregunta.

La exposición se ha presentado de una manera que sugiere continuidades temáticas, contrastes y disonancias de todo tipo. En términos de relaciones, podría darle un par de ejemplos.

Eduardo Ponjuán and René Francisco, Utopia, 1991.

©Peter und Irene Ludwig Collection, Ludwig Forum für Internationale Kunst, Aachen. 

Decidimos favorecer la proximidad entre las obras de Wilfredo Prieto (Héroe), Jeanette Chávez (Cambio de Estado), René Francisco y Eduardo Ponjuán (Utopía), y Alejandro González (su serie Mi Cayito... y AM-PM). Al jugar unas con otras, estas obras cuestionan y expanden las nociones del héroe y lo heroico de maneras sorprendentes. (Incluyendo a los "antihéroes", que en este contexto podrían ser los homosexuales y travestis en las sorprendentes fotos de Alejandro). Llevan al espectador a un viaje que abarca la historia, el cambio social, la sexualidad, la política, el drama y el humor.

Alejandro González, 14 Junio 2008 (2.59 PM) Mi Cayito, Habana del Este, Cuba, de la serie Conducta Impropia.

©Alejandro González, cortesía de Ludwig Forum für Internationale Kunst, Aachen.

Hay otra sección de la muestra que abarca la arquitectura, el medio ambiente urbano y los habitantes de las ciudades y barrios presentados en medio de su hábitat.

Instalación de Kattia García Fayat, Las mujeres sostienen la mitad del cielo, 2001.

Cortesía de Tonel (Antonio Eligio)

En mi opinión, ver estas obras juntas (por Kattia García Fayat, Ramón Pacheco, Manuel Piña, Ernesto Oroza, Felipe Dulzaides, Tony Labat, Juan Carlos Alom y Javier Castro, entre otros) es uno de los puntos destacados de la exposición. Es como escuchar un coro visual que, con casi ningún ensayo previo, se ha unido para lograr el tono perfecto.

Tony Labat, The Riviera Project, 2005.

©Tony Labat, cortesía de Tonel (Antonio Eligio)

Basado en la exposición, ¿cómo describirías las diferencias y similitudes entre el arte cubano anterior y el arte cubano actual? ¿Percibe usted una trayectoria de desarrollo en las últimas décadas?
 
AB: En mi opinión, la mayor diferencia está en la expansión de los medios de comunicación. Mientras que la pintura y la escultura dominan las obras anteriores, hay muchos videos y fotografías, así como instalaciones de sonido y medios, entre las obras más recientes. En general, el arte se ha vuelto más global, a través de una mayor libertad de viaje y posibilidades de información a través de Internet.

También presenta temas que no se mostraban hace 30 años, como la homosexualidad o el militarismo.

Las similitudes son más frecuentes en el contenido y motivos utilizados -como el machete, que es un instrumento clave para la cultura cubana; el mar, que promete libertad tanto como demarcación; o los vínculos entre las obras que deliberadamente hacen uso de kitsch.

Vista parcial de Llave maestra, 2012, por Susana Pilar Delahante Matienzo.

Cortesía de Glexis Novoa.

Si ha habido una trayectoria de desarrollo, ha sido con respecto a un concepto artístico global y la estética.

¿Algo que quiera añadir?  

T: Es importante aclarar que los artistas cuyas obras son parte de la Colección Ludwig están casi exclusivamente representados en la exposición con obras "históricas", es decir, obras que provienen de la colección misma.

Además, debe quedar claro que, a pesar de que la exposición es el resultado de una investigación cuidadosa y pretende ser muy amplia, no ha sido concebida como una antología. Tampoco está diseñada como una encuesta.

Celia-Yunior, Estado civil, 2004–06.

Cortesía de The Farber Collection.

Estamos trabajando en gran medida con una producción de arte que está perfectamente viva, en constante movimiento y cambio. Nuestra exposición es una instantánea, centrada en ciertos temas, pero también concebida desde nuestras limitadas perspectivas como historiadores del arte y curadores.

Finalmente, debemos mencionar que estamos trabajando en una publicación relacionada con la muestra. Esperamos que sea un libro importante, impreso en alemán, inglés y español. Ofrecerá una variedad de perspectivas sobre el arte y la cultura cubanos, con ensayos de autores como Luis Camnitzer, Aviva Chomsky, Sujata Fernandes, Orlando Hernández, Par Kumaraswami, Jacqueline Loss, Rachel Price, Eugenio Valdés, Elsa Vega y Roberto Zurbano , entre otros. Debe estar impreso para este invierno.

Arte x Cuba: Perspectivas Contemporáneas desde 1989 permanece a la vista en el Ludwig Forum Aachen hasta el 18 de febrero.