Thursday November 23, 2017

"Pintura expandida" en La Habana

Con apertura anoche, la muestra Jugar en serio / pintura expandida explora los nuevos acercamientos a un medio venerable.

Cortesía de CDAV

Según las curadoras Beatriz Junco y Claudia Taboada, el arte contemporáneo cubano ha tenido una “preocupación filosófica” con la pintura y sus límites.

“Y es que además de su interesante acoplamiento con la fotografía y el arte digital, la pintura ha asumido una expansión mayor que ha llegado a flirtear con la arquitectura, la escultura, la instalación e, incluso, la performance y las artes escénicas.”

Estas exploraciones son el centro de Jugar en serio / pintura expandida (Serious Play / Expanded Painting), que abrió  sus puertas anoche en la Habana en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV).

La exposición presenta la obra de una docena de artistas jóvenes y emergentes: Pavel Acosta, Adriana Arronte, David Beltrán, Yonlay Cabrera, Elizabet Cerviño, Adonis Ferro, Duniesky García, Ernesto García, Glenda León, Yornel Martínez, Rodolfo Peraza, and Nestor Siré.

En una entrevista vía correo, Junco y Taboada conversaron sobre Jugar en Serio/pintura expandida, los temas de la muestra y algunas de las obras en vista.

Glenda León, Pintura masticada, de la serie Ideas masticadas, 2003–2016

Cortesía de Claudia Taboada

¿Cómo surgió la idea de la exposición?

Inicialmente nos llamó la atención que un grupo de artistas jóvenes cubanos, con reconocida trayectoria en varios eventos, trabajaran la pintura desde una postura que cuestionaba sus límites, contenciones y formatos. Comenzamos a estudiar un poco este fenómeno, habían antecedentes para que algo así estuviese sucediendo.

Fue así que leímos a la crítica de arte, teórica y profesora norteamericana Rosalind Krauss y sus reflexiones sobre la escultura contemporánea bajo el título La escultura en el campo expandido. Al hilo de este trabajo, y recogiendo sus postulados conceptuales, encontramos a otros autores que fueron extendiendo lo expandido a otros leguajes y prácticas de la creación artística. Hoy por ejemplo se habla de la pintura expandida, de la performance expandida, incluso de la literatura y la escritura expandida…

Lo expandido hace referencia, entre otras cosas, a la multiplicidad de medios y fórmulas que se pueden utilizar en el arte, hacen alusión al mundo en que viven los artistas, a la hibridación propia de un mundo globalizado. Pero también a los medios que el desarrollo ha puesto al servicio de los creadores.

Rosalind Krauss habla en ese sentido de una elasticidad, es esa manera en la que término cultural puede extenderse para incluir casi cualquier cosa sin llegar a romperse. En el caso de la exposición que proponemos se trataría de cómo la pintura se expande, se hibrida y se cuestiona sin dejar de ser pintura.

¿Entonces, no estamos hablando de un fenómeno nuevo?

Para nada. Realmente ya se hace cada día más difícil encontrar algo totalmente nuevo. Hay un gran por ciento de reciclaje y de reinterpretaciones que, sin embargo, no por eso dejan de ser interesantes.

Aunque es cierto que “lo expandido” se registra de una manera más clara desde los años setenta del siglo pasado, como reacción entre otras cosas a “lo puro” del modernismo, al menos el carácter de hibridación que comporta lo expandido viene de muchos años atrás. Las mismas obras de Marcel Duchamp resultaron ser una hibridación de formas y medios, como también los fueron algunas obras de Naum Gabo, El Lissitzky y otros artista que exploraron los medios más óptimos para elaborar canales de su discurso.

Como comentaba antes, fue a finales de los sesenta y comienzos de los setenta cuando esto tome fuerza. Específicamente en el caso de la pintura esto se ve reflejado en algunos de los integrantes de Fluxus y el Accionismo, muchos ejemplos de la performance y el body art en los que el rechazo a la autonomía, a la pureza y, sobre todo, a la no mezcla con otras disciplinas fue más que evidente.

¿Cómo describe la idea de la exposición? ¿Qué temas se exploran?

La muestra aborda la expansión de la pintura, sea a través de obras que logran hibridar el acto pictórico con otras manifestaciones artísticas como la instalación, el video, la fotografía y la performance; sino también a partir de obras que problematizan sobre el concepto de pintura de un modo cuestionador y lúdico a la vez.

El objetivo de esta muestra es congregar las expresiones de la expansión de la pintura que se produce en la actualidad del contexto cubano.

El espectador no asistirá a una exposición de pintura en su concepto tradicional. Será un despliegue de piezas que utilizan todos los medios a su alcance para fortalecer y completar su discurso, que rompen los límites entre las diferentes manifestaciones artísticas para ofrecer una obra más dúctil, dinámica y efectiva.

¿Puede iluminar la relación entre CDAV, la expo y la Beca de Curaduría 21?

El CDAV convoca las becas Estudio 21 desde el año 2009 con el objetivo de fomentar y promocionar tanto proyectos curatoriales que inciten a la reflexión sobre el arte cubano contemporáneo, como el quehacer de los jóvenes artistas cubanos. Estudio 21 otorga anualmente una beca de creación y una beca de curaduría. Consiste en una dotación económica para la materialización de los proyectos ganadores, que usualmente se exhiben en las galerías de la institución en el transcurso de un año, luego de que se hace efectiva la entrega del pago.

El proyecto Jugar en serio/Pintura expandida fue gratificado con esta beca de curaduría en el año 2014 y, sin muchas, variaciones respecto a aquella original, es la muestra que próximamente estaremos inaugurando en la sala L del Centro.

Nestor Siré, Estetizar la caída, 2016

Cortesía de Claudia Taboada

Por favor, hable un poco sobre el criterio de selección de los artistas en la muestra. ¿En qué base o bases les eligieron?

Los artistas que integran la muestra trabajan poéticas muy particulares pero en ellos prefigura una conciencia o forma de hacer en constante reflexión de y sobre la pintura. Tratamos de buscar la mayor diversidad posible en la obra de artistas jóvenes con reconocida trayectoria artística, para ejemplificar el trabajo de la pintura en el “campo expandido”.

Cada uno de ellos tiene en común la adopción desprejuiciada de los medios que contribuyan a una mejor elaboración de su narración y clarifiquen su mensaje, sin detenerse a pensar si son pintura, fotografía o video, concediendo mayor interés al contenido y al significado de la obra. En esta búsqueda, muchas veces, se han visto en la necesidad de romper con los límites del cuadro y avanzar hacia otros campos que sin salirse  totalmente de lo pictórico.

Duniesky García, Biblioteca Estética, 2016

Cortesía de Claudia Taboada

Como curadoras, ¿que se ven en el desarrollo de la pintura cubana actual que inspire una muestra con el tema de "Jugar en Serio"?

El “arte expandido” en general se ha asumido como seña inequívoca del postmodernismo y con el paso de los años se ha nutrido de experiencias anteriores. Ha incorporado múltiples variaciones y ha adoptado posturas más críticas con cada una de las manifestaciones artísticas para sacar a la luz un arte que, no sólo reniega de la pureza y de la autonomía, sino que enarbola la bandera de lo híbrido, de la mezcla, como seña de identidad de una creación enraizada en una “nueva sociedad”, una “nueva sensibilidad”.

Yornel Martínez, Círculos cromáticos (detallle), 2015

Cortesía de Claudia Taboada

Nuestro país no ha estado exento de ese fenómeno. La intención ha sido visualizar y reflexionar acerca de esta coyuntura que incide en la pintura que se está produciendo en Cuba actualmente y que ha puesto tantos medios al servicio de nuestros creadores. “Jugamos en serio” como lo ha hecho Flavio Garciandía, uno de los grandes artistas cubanos que más ha pensado y piensa sobre la pintura desde su riqueza conceptual.

Ernesto García Sánchez, El alumno - el maestro - el maestro - el alumno, 2015

Cortesía de Claudia Taboada

Por favor, describa unos ejemplos de esas tendencias en unas de las obras en la muestra.

La obra Limpiar la noche, de Elizabet Cerviño, forma parte de una serie de pinturas que tienen como tema un elemento natural imposible de aprehender por el hombre: la noche, el cielo, el fuego, la niebla… Cada una utiliza la pintura como recurso expresivo y los colores como referencia directa del elemento en cuestión. Todo parte de la intervención en el lienzo. Casi en un acto performático, sin pretender serlo, la artista comienza a limpiar un lienzo fresco, pintado con óleo negro, y procede a retirar el color de la noche con telas de diferentes procedencias y calidades. Luego, prolonga las telas “sucias” desde la posición del cuadro hasta llegar al otro extremo de la pared paralela al lienzo. El gesto es totalmente metafórico, la pintura fue mero pretexto para discursar sobre la noche, devenida finalmente en una instalación.

Elizabet Cerviño, Limpieza de la noche, 2016

Cortesía de Claudia Taboada

En Lección de anatomía, Adonis Ferro desmaterializa el concepto de pintura al sustraer los elementos que la compone y reducirlos a seis recipientes. De la pintura solo podremos percibir el polvo del bastidor, el lienzo minimizado a hilos, pintura raspada. De la misma forma que el Dr. Nicolaes Tulp, de Rembrandt, analiza un cuerpo, el artista descompone la pintura en un acto intelectivo y conceptual.

Adonis Ferro, Lección de anatomía, 2013–2016

Cortesía de Claudia Taboada

Con Yonlay Cabrera, la pintura se codifica en música pues a cada tono de color se le asocia un tono musical. El artista toma como base de datos las piezas que están en sala del Museo Nacional de Bellas Artes. Las personas podrán seleccionar la pintura y apreciar la melodía de las mismas.

En esta cuerda tecnológica se encuentra Rodolfo Peraza, con la obra titulada El imperio del color, que explora los elementos pictóricos a través de las relaciones en las redes sociales, creando una red en el que el usuario pueda interactuar de manera pictórica y no mediante fotografías e imágenes con filtros. Es como si volviéramos a comunicarnos solo por el lenguaje de los signos y los fundamentos de los colores y las formas.

Rodolfo Peraza, El imperio del color, 2016

Cortesía de Claudia Taboada

Adriana Arronte, por su parte, re-presenta las grandes pinturas de la historia del arte, de autores como Mondrian, Van Gogh, Gauguin, Goya, etc., mediante píldoras de colores que configuran las obras. Efectos secundarios incita a releer los grandes paradigmas de la pintura. Lo pictórico en esta obra radica en las referencias y los efectos que han causado estas obras maestras sobre la pintura posterior, pues han incitado su constante renovación.

Adriana Arronte, de la serie Efectos secundarios, 2016

Cortesía de Claudia Taboada