Saturday December 16, 2017

Eduardo Abela reinventa la alta tecnología.

Doce ensamblajes del artista cubano proponen visión satírica de la vida cotidiana en Cuba.

Eduardo Abela, El lap top de los mulatos, 2009

“Mecánica Popular” fue conocida en Cuba como la más célebre publicación norteamericana de hágalo-ud-mismo, que circuló hasta los años 70. Bajo este título pero en clave irónica, el creador cubano Eduardo Abela Torrás (La Habana 1963) exhibe obras recientes en Villa Manuela, galería no lucrativa de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Nieto de Eduardo Abela, uno de los más importantes pintores de la Vanguardia de los años 30, Abela Torrás recibió formación como grabador, ha publicado humor gráfico en importantes publicaciones cubanas y su obra se ha caracterizado por una apropiación irreverente de imágenes de la historia del arte.

La muestra exhibe doce piezas hechas en madera, a la manera de Joseph Cornell, pero sin el tono surrealista propio del artista norteamericano. Son cajas construídas a mano –artesanía propia de una cultura pre-industrial- que contienen objetos reales encontrados o comprados en la calle, que el artista ha mezclados con fragmentos de grabados, caricaturas y fotos antiguas. El resultado son pantallas planas de computadoras donde navegamos por una peculiar Internet “a la cubana”: los sitios webs refieren costumbres, personajes y ceremonias propias de la vida diaria en la isla: el anciano vendedor de maní, las bodegas donde distribuyen los productos racionados, la merienda escolar, el inmigrante español, la mulata sensual.

La exposición, abierta hasta Enero 15, incluye una computadora portátil “típicamente” cubana, hecha por el artista a partir de una maleta de madera real donde ha integrado una cocina de gas y su propio retrato, en referencia a zonas biográficas compartidas por cubanos de su generación. La creatividad del artista propone una desmitificación de la “ tecnología de punta”, así como una mirada satírica pero cercana de la Cuba del siglo XXI.