Monday December 11, 2017

Líder musical cubano habla en Washington.

Carlos Varela regresa a Estados Unidos tras años sin visa de entrada.

Carlos Varela en imagen del archivo del Centro Pablo, La Habana.

El cantautor y compositor cubano Carlos Varela participó en Washington en un evento sobre Cuba, organizado por el Centro para la Democracia en Las Américas, organización no gubernamental dedicada al fortalecimento de la sociedad civil y el desarrollo económico en el continente.

La intervención de Varela sucedió el 2 de Septiembre en el auditorio The Battelle-Tompkins de American University, inmueble construído en 1926 y recientemente renovado en el año 2001. El espacio forma parte del College of Arts and Sciences, que educa miles de alumnos de la mencionada universidad.

Es la primera vez que el artista cubano obtiene una visa del gobierno norteamericano, tras cuatro años de prohibición impuesta por la administración de Bush. Su anterior viaje a Estados Unidos, en el 2004, incluía La Florida y Miami entre sus destinos, esta última una ciudad donde miles de cubanos conocen su variada creación musical.

Junto al cantante colombiano Juanes, el artista pop español Miguel Bosé, la cantante de Puerto Rico Olga Tañón, y conjuntos cubanos como Orishas y la orquesta Van Van, Varela participó el 20 de septiembre pasado en el concierto "Paz sin fronteras", realizado en La Habana. Sus experiencias personales en tal evento serán uno de los temas a abordar, así como temas como la política de Estados Unidos hacia Cuba y el valor de los intercambios culturales.

Carlos Varela es conocido de las audiencias cubanas y latinoamericanas desde los años 80, cuando canciones de crítica social como Tropicollage provocaban la intervención policial y la clausura de sus conciertos. Sus textos irreverentes, que interpretaba con el único auxilio de su guitarra, y su aspecto singular (Varela es graduado de Teatro en el Instituto Superior de Arte) le convirtieron en vocero de una generación que salió a la luz pública cuando acontecen la perestroika de Gorbachov, el fusilamiento del general Ochoa y el renacimiento del arte cubano.

Desde entonces, el músico cubano ha profundizado en los temas de sus canciones desde una óptica humanista, sin protagonismos políticos, y ha compartido escenarios junto a Bob Dylan, Jackson Browne, Bonnie Raitt, Sting, Ben Harper, los cantautores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, entre otros. Ya en su octavo disco, las nuevas generaciones de cubanos continúan identificándose con el estilo aparentemente desenfadado del cantautor, cuya música se ha expandido al cine como en Man on Fire, de Tony Scot.