Friday December 15, 2017

Del estante: El arte afro-cubano del Grupo Antillano

La trayectoria de un movimiento popular

Manuel Mendive, Barco Negrero, 1976

Cortesía de Alejandro de la Fuente

Durante la década de 1970 en Cuba, un grupo de varias generaciones de artistas se unieron para formar un grupo llamado Grupo Antillano. El historiador Alejandro de la Fuente conoció la existencia del grupo, mientras organizaba la exposición del 2010 Queloides: Raza y Racismo en el Arte Cubano Contemporáneo, se dispuso a investigar sobre su trabajo y presentarlo a la luz pública. El resultado fue la exposición Drapetomanía: Exposición Homenaje a Grupo Antillano, que debutó en la Galería de Arte Universal de Santiago de Cuba, en abril de 2013. Además de las obras de los miembros del Grupo Antillano (activo 1978-1983), a modo de homenaje la exposición incluyó la obra de una docena de artistas de la nueva generación, entre ellos Belkis Ayón, Eduardo Roca Salazar (Choco), y Juan Roberto Diago.

La publicación Grupo Antillano: El arte de Afro-Cuba (University of Pittsburgh Press, 2013), basada en la exposición y editada por De la Fuente, ya está disponible. El libro bilingual presenta un registro de las exposiciones y la historia del colectivo, con ensayos, reproducciones en color, y entradas individuales para cada miembro del grupo. De la Fuente también ha reunido los carteles de la exposiciones, fotografías y recortes de periódicos, que ofrecen una visión de la época. Testimonios narrativos de los miembros fundadores Rafael Queneditt y Eugenio Hernández Espinosa ofrecen de primera mano las motivaciones que impulsaron el trabajo del colectivo.

La miembro del Grupo Guillermina Ramos Cruz, historiadora de arte, aporta una visión panorámica de la presencia africana en Cuba con una breve historia de las imágenes de los negros en el arte cubano. También se incluyen ensayos de José Veigas y Judith Bettelheim, y de la Fuente, que exploran la historia de la cultura afrocubana.

Los artistas del Grupo Antillano crearon una obra vibrante y poderosa, que ofrece una ventana alternativa a la década de 1970, a menudo desestimada y considerada como un periodo de barbecho y / o propagandístico en el arte cubano. Las obras del colectivo reflejan una diversidad de medios, estilos y enfoques estéticos. Aparecen en las obras elementos primitivistas, ingenuos y modernistas, y es evidente la influencia de artistas como Picasso y Wifredo Lam.

Ever Fonseca Cerviño, El nacimiento del Jigüe, 1977

Cortesía de Alejandro de la Fuente

Como suele ocurrir, la disponibilidad de materiales determinó qué tipo de trabajo se podía producir. Por ejemplo, los escultores del Grupo Antillano utilizan a menudo madera y hierro en lugar de bronce. Otros trabajaron con técnicas mixtas, utilizando lápiz, tinta o acrílico sobre superficies de papel, cartón y madera, además de la técnica tradicional de óleo sobre lienzo.

Ramón Haiti, El Gran Güije, 1978

Cortesía de Alejandro de la Fuente

Mientras que la primera mitad de la década de 1970 en Cuba (considerada como el quinquenio gris) estuvo marcada por el dogma ideológico, el Grupo Antillano se formó, según José Veigas, durante la apertura cultural de la década de 1970 en medio de los primeros signos del Nuevo Arte Cubano, la formación del Ministerio de Cultura de Cuba, y los festivales de arte de la época, como el festival cultural Caribeño Carifesta. El movimiento panafricano en desarrollo durante este período inspiró al colectivo, y Judith Bettelheim resalta las conexiones entre artistas afro-cubanos de los años 1960 y 1970 con los artistas negros fuera de Cuba, especialmente de África, el Caribe y Estados Unidos. Varios de los artistas que serían miembros del Grupo Antillano participaron en el Segundo Festival Mundial Negro y Africano de Arte y Cultura (FESTAC), Nigeria 1977, uno de los eventos que involucró a artistas cubanos en el movimiento de las raíces africanas de la época.

Rafael Queneditt y Manuel Mendive, como miembros del grupo, plantearon que era necesario reconocer la centralidad de elementos afrocubanos para lograr comprender la cultura cubana, y los contenidos religiosos y culturales afrocubanos tienen un lugar destacado en el arte del Grupo Antillano. Por ejemplo, Barco Negrero de Mendive se refiere directamente a los orígenes africanos en Cuba en su representación transversal de un barco de esclavos.

Rafael Queneditt incorpora símbolos de abakuá, sociedad religiosa secreta masculina, en Mural Abakuá, que se ubicó en el Teatro Nacional de Cuba.

Rafael Queneditt, Mural Abakuá (secciones), Café Cantante, Teatro Nacional de Cuba, 1979

Cortesía de Alejandro de la Fuente

El arte de Leonel Morales presenta deidades yorubas, como en esta obra titulada Ochún.

Leonel Morales Pérez, Ochún, 1978

Cortesía de Alejandro de la Fuente

Estas piezas hacen referencia directa a los vínculos históricos y culturales de Cuba y África y son representativas del enfoque estético y cultural del Grupo Antillano.

El proyecto de De la Fuente ha traído de vuelta un capítulo poco conocido de la historia del arte cubano y la historia cultural afrocubana. Al igual que la exposición, el libro se centra en cómo el proyecto del Grupo Antillano contribuyó a la formación de un movimiento afro-cubano a través de la afirmación y promoción de la cultura e identidad cubanas negras. Las razones de la falta de atención al Grupo Antillano después de su disolución seguirán siendo objeto de debate, los historiadores y críticos de arte e historiadores ofrecerán diferentes evaluaciones de las exposiciones del Grupo Antillano. Pero a través de la exposición de De la Fuente y este libro valioso, ahora tenemos la oportunidad de verla por nosotros mismos.

Zoya Kocur recibió su doctorado de la Universidad de Middlesex en Londres, escribiendo sobre el grupo contemporáneo cubano OMNI Zona Franca. Su presentación multimedia sobre el grupo aparece en la edición de verano 2013 de la revista e-misférica. Es editora de las antologías Culturas Visuales Globales y Teoría de Arte Contemporáneo desde 1985 (ambas publicadas por Wiley-Blackwell) y se ha desempeñado como profesora adjunto en la Universidad de Nueva York y la Escuela de Diseño de Rhode Island.