Thursday December 14, 2017

Música de Abedules: María Elena González y Tempo

La artista nos guía a través de su nueva muestra en Manhattan.

Vista parcial de la video-instalación Tempo, 2015, por María Elena González.

Cortesía de Hirschl & Adler Modern.

En una noche nevada la semana pasada, María Elena González: Tempo abrió en Hirschl & Adler Modern Gallery en el centro de Manhattan. El día anterior, González tomó un descanso de la instalación para hablar sobre la muestra, y cómo llegó a hacer música de los árboles.

¿Cuál es el concepto que sustenta la exposición?

El título de la muestra es Tempo, mantener el tiempo en la música. La música ha sido parte de mi trabajo por mucho tiempo, a veces de maneras muy sutiles. No es que el sonido emane de estas obras. Recientemente, han sido composiciones musicales en las que empecé a trabajar hace poco más de diez años.

Considero las composiciones como esculturas. La música en sí misma es basada en el tiempo, es espacial, es una escultura no-objeto.

Comenzó aquí. [Gestos para el video, Tempo, en la parte de arriba.] No con esta pieza, sino en este lugar. Yo estaba en la facultad de la Escuela Skowhegan de Pintura y Escultura [en Maine] en 2005. Aquí era donde me sentaba en las mañanas con mi café con leche.

La propiedad está llena de árboles de abedul, y por las mañanas pasaba cerca de una hora con mi café con leche. No pude evitar notar la similitud entre el abedul vertical y un rollo de piano. Visualmente,  me pareció la misma estriación.

La idea era: ¿Cómo suena el árbol? Así que comencé, sin remedio intencionado, en este proyecto de pelar la corteza de un abedul caído, traerlo a mi estudio y averiguar cómo se iban a traducir esas marcas para poder cortar un rollo de piano y escucharlo en una pianola.

María Elena González enfrente de T2 #2 1-55, 2015.

Foto: Cuban Art News.

Este es el T # 2. Esta fue tomada directamente de la corteza del árbol. Éste es el árbol entero, cerca de 40 pies de largo.

Una vista en primer plano de T2 #2 1-55, 2015A la izquierda, las marcas del árbol; a la derecha, las marcas transformado en las marcas de un rollo de música para una pianola.

Foto: Cuban Art News.

¿Ves las marcas? Esas son las marcas en el árbol. En otra parte del proceso [visto a la derecha en la imagen de arriba], se aíslan, y esta es la  plantilla que se utiliza para cortar el papel del [rollo de piano].

Termino con un rollo de piano. Este en particular tiene aproximadamente 90 pies de largo. Dependiendo del tempo en que se reproduce la música, ocupa entre 18 y 22 minutos [de música].

María Elena González, Turn I, 2016.

Cortesía de Hirschl & Adler Modern.

Me encanta hacer objetos. Después de T # 1, empecé a pensar en regresar la corteza al cilindro. Turn I es una pieza. Y aquí está el Turn II, que es otro [ejemplo] de regresar la corteza al cilindro.

Así que esta es la corteza que tiene ...

No, es wacky wood (madera meneada) que ha sido cortada de la corteza del abedul con láser. La madera meneo es probablemente un tipo de caoba.

¿Realmente se llama wacky wood? 

Diferentes personas lo llaman de formas diferentes: madera extraña, madera meneada. Es una madera muy fina, contrachapada, destinada a ser doblada. Así que puedes hacer una columna con ella, lo que hice.

Una cosa más acerca de Turn I. El árbol tiene ciertos anillos, pero para mí la parte superior de la escultura es más sobre un LP [disco de vinilo] -sobre la relación con la música y el LP al igual que sucede con los anillos de un árbol.

María Elena González, Chromatic Scale (Xylophone), 2017.

Cortesía de Hirschl & Adler Modern.

También trabajé  en esta pieza, que se llama Escala Cromática (Xilófono). Visualmente, es una escala cromática-va del blanco al negro, con estas tonalidades de gris en el medio. Pero acústicamente, una escala cromática es la forma en que usted sintoniza un instrumento-un bemol, etcétera.

Estos están hechos de hidrocal y durocal. El blanco es hidrocal, y el resto es de roca. Se basa en el cemento, pero es como esta piedra, y dependiendo de cómo lo sostenga, realmente se puede escuchar.

La rejilla de acero está revestida con el fieltro rojo que se usa en los pianos, donde los martillos golpean.

María Elena González, Clave, 2017.

Cortesía de Hirschl & Adler Modern.

Esta se llama Clave. Ya sabes, con la música cubana, tienes uno, dos, tres, uno dos-- tienes el cilindro. Una de las razones por las que escogí estos materiales para trabajar es que tienen un sonido sonoro y acústico cuando los juntas, casi como vidrio. Realmente resuenan.

El Xilófono y la Clave son moldes de un rollo de piano. ¿Ves los cortes? Y esa es la pestaña que se engancha en el piano, para que se desenrolle.

María Elena González, Vitrine (Capsule), 2017.

Foto: Cuban Art News.

Al trabajar en Vitrina (Cápsula) -tuve la oportunidad de trabajar con la porcelana. Había hecho esculturas del rollo de piano, y ahora hacía porcelanas de lo mismo.

Comencé a tratar de lograr el escaso grosor del papel. Porque el papel de pianola es un papel muy especial. Casi parece papel de hornear, un poco translúcido. Cuando se hace viejo, es frágil.

Analicé las características de la porcelana, su grosor. Aquí, incluso incluí las barras del rollo de piano.

María Elena González, detalle de obras en Vitrine (Capsule), 2017.

Foto: Cuban Art News.

De nuevo, el cilindro es el elemento formal recurrente. El cilindro del árbol, el cilindro del rollo de piano. El movimiento del rollo de piano - cuando lo tocas, llega de esta manera, y luego vuelve a girar en el otro sentido. Hay este cilíndrico hacia adelante y hacia atrás. Es probablemente la forma más consistente y presente en todas partes.

Háblame de estas piezas.

Éstos son los sobrantes, cuando estaba rodando la porcelana para hacerla más fina. Analicé las características del material. Cortaba los lados y seguía rodándola. Esto fue lo que quedó. Empecé a hacer formas con el sobrante.

Esto me gustó, así que empecé a hacer remanentes más grandes para poder trabajar con ellos. Éstos están ya raspados, compactados -como el movimiento del papel. Porque si dejas caer el papel, terminas con algo así.

María Elena González, detalle de una obra en Vitrine (Capsule), 2017.

Foto: Cuban Art News.

A pesar de que tanto las obras como  toda la exposición tratan sobre el sonido, es una exposición bastante silenciosa. Excepto por el video que si tiene sonido. [Camina a la sala de video.] ¿Conoces la canción del somorgujo? La escucharás pronto. Oyes sonidos débiles de viento, y tal vez un golpe de puerta. Mi cabaña está justo detrás de las sillas.

Utiliza sillas reales en miniatura para proyectar la sombra en la pantalla. ¿Por qué?

Porque trata más de un recuerdo que de actualizar un escenario. Además, me gusta esta proyección a través de las sillas, y que las sillas se conviertan en una pantalla en sí mismas.

Vista de la video-instalación Tempo, 2015, por María Elena González.

Foto: Cuban Art News.

Las sillas también están hechas de abedul. Aserré la madera y corté lo que necesitaba e hice las sillas.

He trabajado mucho la idea de la memoria y cómo funciona tu cerebro.

Recuerdo, hace años, que usted hizo una escultura al aire libre de un plano de su apartamento en La Habana.

La escultura al aire libre era en realidad de los planos de piso para la vivienda pública. Pero sí hice una instalación en la Fundación Ludwig en La Habana, que más tarde hicimos en el Bronx Museum, llamada Mnemonic Architecture. Ese es el plano de la casa en la que crecí.

Cuando volví a Cuba de visita, me pareció completamente diferente. Era más amplia y estrecha. Creo que la hice más achaparrada y amplia.

Tu memoria vuelca las cosas. El material que usé para esa instalación fue cuentas de vidrio reflectantes. Y con ese material no se ve el piso completo. Lo ves cuando entras en una cierta línea con la luz detrás de ella. Sólo ciertas partes se ven.

[Se oye un somorgujo en el video.]

Como, cuando estás tratando de recordar algo, te acuerdas de esta parte, te acuerdas de aquella. Algunas áreas son más nítidas que otras. Y ese material se comporta de la manera que pienso la memoria se comporta. Incluso el color de la pared tenía que ser un amarillo particular, porque por alguna razón, para mí es el color del tiempo. No creo que puedas dar al tiempo un color, pero ... eso es lo que era.

María Elena González: Tempo estará abierta hasta el 18 de marzo en la galería Hirschl & Adler Modern en Nueva York.

Susan Delson es editora en Nueva York de Cuban Art News desde el año 2009. Ex miembro del Departamento de Educación del Metropolitan Museum of Art, ha sido editora para instituciones como Museum of Modern Art, Asia Society, El Museo del Barrio. Entre sus obras, ha escrito el estudio y biografía cinematográfica de "Dudley Murphy, Hollywood Wild Card" y editó "Ai Weiwei: Circle of Animals". Ha sido editora de revistas como Forbes, Louise Blouin Media, y otras.