Monday December 11, 2017

2 Cubanos en Brooklyn. Jorge Wellesley y Elizabet Cerviño

Cercanos al final de sus residencias, los artistas comentan sus experiencias en Nueva York.

Un cuadro del video Peine de agua, 2015, por Elizabet Cerviño.

Cortesía de elizabetcervino.com.

Jorge Wellesley y Elizabet Cerviño son los últimos seis artistas cubanos que participaron en el programa internacional de primavera de Residency Unlimited en Brooklyn. En dos mini-entrevistas, comentan sus experiencias, el impacto en sus creaciones y comparan New York a La Habana (y Miami).

Primero: El artista Jorge Wellesley, residente reciente de Miami, actualmente de Guttenberg, Nueva Jersey.

¿Habías pasado mucho tiempo en Nueva York antes de esta residencia? Para ti, ¿cómo es Brooklyn diferente de La Habana o Miami? ¿Cómo es similar?

En realidad yo había estado en varias ocaciones antes en NYC para exposiciones y conservatorios sobre mi obra. En esta ocasión vine para comenzar la residencia a principios de Junio.

Jorge Wellesley en su estudio.

Cortesía de Residency Unlimited.

Para mi Brooklyn se parece mas a La Habana que a Miami. Caminar las calles de esta ciudad y Manhattan, donde tengo el estudio, me recuerda mucho a la dinámica que tiene La Habana con sus habitantes. El arte y el movimiento que este genera en estas ciudades se percibe en los tantos museos y galerías, pero también el subway, las calles, los parques.

La Habana tiene, a otra escala, mucho de eso, la cultura artística allá es bien conocida y con mucha historia que la vincula incluso a NY, los parques, el Capitolio y toda su arquitectura, el mar, su pasado capitalista, Martí, la gente caminado e interactuando.

Miami en cambio es muy joven y tiene otros atractivos antes que el arte, pero está creciendo y es como la capital de Latinoamérica con toda la diversidad y riqueza que esto implica.

Jorge Wellesley, Story, 2008. Hecho de nitrógeno líquido en tubería del cobre, produce una capa de escarcha que se derrite en el calor de la galería.

Cortesía de jorgewellesley.com.

Jorge Wellesley en RU, hablando sobre su obra Extratext, 2008.

Foto: Cuban Art News.

¿Qué es lo que encuentras más interesante sobre la residencia RU?

La residencia RU tiene un atractivo especial y es que es muy pragmática en cuanto a las relaciones que genera entre artistas, curadores, críticos, galicistas etc. RU aprovecha la infraestructura que ofrece NY para que los residentes experimenten la ciudad a su manera o según su obra lo necesite.

Su programa es bien diverso, incluye visitas a Museos, exposiciones, open studios, studio visits y el network que han logrado durante el tiempo provee a los artistas de oportunidades para establecer contactos importantes para sus propias carreras.

Jorge Wellesley en RU, hablando sobre su obra The Damn Circumstance of Politics in Everywhere, 2013.

Foto: Cuban Art News.

¿Estar en la RU o en Brooklyn tiene un impacto en el arte que estás creando aquí? ¿En tu arte en general? ¿De qué formas?

Específicamente no veo un impacto directo en mi obra por el hecho de estar en esta residencia. Todas las experiencias me sirven para algo y generan algo nuevo en mi obra y me permiten aprender siempre. Sí es interesante conocer a otros artistas y escuchar lo que ellos piensan de sus obras.

Dos meses es muy poco tiempo para ver un impacto en la obra de un artista, los procesos verdaderos toman tiempo y vivir una ciudad como Brooklyn puede influir sin duda.

¿Algo que te gustaría añadir?

Solo quiero agregar que el trabajo que hace el team de RU es muy efectivo y profesional. Ojalá tengan más apoyo para que más artistas puedan participar de esta residencia.

Jorge Wellesley en conversación con asistentes en RU.

Foto: Cuban Art News.

 

Y una perspectiva poética sobre la ciudad por Elizabet Cerviño.

¿Habías pasado mucho tiempo en Nueva York antes de esta residencia? Cuando llegaste, ¿cuáles fueron tus primeras impresiones?

Había visitado NY en el 2012, cuando por primera vez visité EEUU, pero solo por una semana o 5 días. No recuerdo bien. Fueron días de alegrías, impresiones y largas caminatas.

Elizabet Cerviño responde a la pregunta en la conversación en RU.

Foto: Cuban Art News.

Ahora en este segundo viaje, en el marco de RU, tenía toda la esperanza de no trabajar y dedicarme recorrer las calles en extensas caminatas.

Disfrutar de la arquitectura de Manhattan, la ciudad que nunca duerme, pero el cuerpo lo no lo aguanta, solo en 2 ocasiones he logrado ver el amanecer en este lugar, ver los primeros rayos de luz, 5:30 a 6 am. Y fue cuando más he disfrutado los dibujos de la ciudad sin que me arroyen los apuros.

¿En qué maneras es Brooklyn (o la ciudad de Nueva York) similar a La Habana?

El calor, en el verano … En la arquitectura, sobre todo el Art Dèco, que me encanta. Hay algo en el ritmo que no sabría explicarlo.

Elizabet Cerviño habla de Chubasco, su performance de arte pública de 2006. A la izquierda, Jorge Wellesley; al centro, la curadora María de Lourdes Mariño Fernández, la entrevistadora de Cerviño.

Foto: Cuban Art News.

Supongo que algunas diferencias entre las dos ciudades son obvias, pero si hay diferencias que son particularmente llamativas o estimulates para ti, sería interesante oír sobre ellas.

New York es una ciudad que te aplasta, la perfecta representación fectistas, sorprendente, de muchas ilusiones (ópticas), claro aquí sin Dios. Un golpe bien duro, una cruda realidad, una exageración, donde confundimos lo verdadero con lo falso. Claro siempre hay una luz intensa que produce ceguera, unas a corto plazo y otras eternas. Es una experiencia de perdidas y el rencuentro en medio de mis caminatas.

El contexto cultural no se limita a espacios como galerías o museos.

Claro estos espacios no dejan de emitir un juicio de valor, pero no son lugares aburridos, hay una vida en ellos. Desarrollan talleres para niños, clases de yoga, ejercicios matutinos, coreografías, hay movimientos, cambian, cosas que te hacen regresar. Me gusta que los museos se proyectan hacia fuera, hacia la vida en las calles.

Lo mismo te encuentras una opera, una mega instalación en un parque.

Eso me estimula. Te da deseo de crear.

Y aclaro, la Habana en una cuidad bella, humana, variada y alternativa de otra manera. Amo La Habana, su arquitectura sobreviviente, allí conservo mi templo.

Un cuadro de la video documental de la performance y el lienzo Limpiar el humo, de la serie Limpiezas.

Cortesía de elizabetcervino.com. 

¿El estar en Brooklyn o el ser parte de la residencia RU está teniendo un impacto en tu arte? ¿De qué formas?

Siempre los contextos influyen en la vida de las personas, cómo no lo haría en sus modos de expresión. ¡Pero la realidad es que el tiempo nunca alcanza aquí! Claro si pasas 3 horas o más en un gusano metálicos (metro) dentro de hoyos bajo la ciudad, no ves la luz del día.

Penetrar en el espacio y desplazarme sin miedos, quería, pero en verdad uno simplemente eres absorbido.

Elizabet Cerviño, Fango, 2012, instalación efímera presentado en una exposición colateral de la 11ª Bienal de la Habana.

Cortesía de elizabetcervino.com.

Las estaciones, la vida en los subway, son contenedores de energías. Eso también me ha impresionado. Mi tiempo lo emplee en escribir nuevos proyectos, para mis dos próximas exposiciones personales en septiembre. "Na", Galería Continua, en La Habana y "La pausa", en La Columnata, Lima, Perú. 

Bajo, el video Peine de agua, 2015, por Elizabet Cerviño (2:50 minutos).